PIEDRA INFERNALMALCOLM LOWRY
PIEDRA INFERNALCARLOS DE ROKHA
Dos poemas del poeta maldito chileno Carlos de Rokha (1920-1962)
JULIETA O LA CLAVE DE LOS SUEÑOS
Una mujer de champagne me llama desde un sueño
Donde ella con sus ojos me pervierte
Deliciosa es fascinante
Adorable envenenada
Sobre la boca una mancha más negra
Ese gesto que marca sus pasos
De bella condenada a las habitaciones
El Océano en sus manos renueva sus espejos
La vida que yo amo es ésta entre sus brazos
------
CASCADA DE COPA
Escribid mi nombre en el libro de la noche
Donde yo anuncio la venida de un océano más negro
A la caída de los pájaros que han perdido sus alas
Sobre los follajes en que sangra el sol
Es preciso saber sonreír a cualquier precio
Ser el paseante de un bosque de árboles negros y blancos.
Las araucarias puede servirnos de puentes levadizos
O de lo contrario todo estaría perdido
Al borde de un espejo sin fondo
Donde un gran pájaro de nieve imita las cascadas
Decidme
Dónde hay una reina que devore el corazón del prisionero
Decidme
Cuántos ángeles pueden nadar en una gota de agua
------
REMIGIO VEGA ARMENTERO
Tras un proceso sonado, Vega Armentero fue condenado dos años después a cadena perpetua de manera inesperada, pues los homicidios por adulterio apenas se castigaban entonces con simbólicas penas de destierro, siendo internado en el penal de Ceuta, donde falleció tres años más tarde. En aquellos tiempos ya había tímidos divorcios y hasta primeros jurados en ocasiones, pero el poder judicial y político (la asesinada gozó de la protección del ministro Segismundo Moret) impuso su ortodoxia frente a un republicano, masón, antimonárquico, blasfemo, marginal y heterodoxo que, pese a contar a su favor con la opinión pública, la mayoría de la Prensa, una buena defensa y bastantes pruebas del adulterio y de las manipulaciones de la esposa y el amante (hasta la clase médica, empezando por el doctor Esquerdo y Jaime Vera uno de los fundadores del PSOE, entre la que se había abierto paso la primera psicología criminal de Garofalo, Lombroso y Ferri, le sería favorable), fue condenado, evidentemente por razones más políticas que legales o criminales. Hasta la pobre mujer, que lucía siempre los modales de una ultrabeata, llevaba encima en el momento de ser asesinada una veintena de cartas de su amante de un subido color erótico y hasta pornográfico, que fueron inútilmente aireadas por la defensa.
En verdad, Vega Armentero no fue un bohemio, sino un naturalista radical, movimiento del que su cabeza visible fue entonces Eduardo López Bago, también recuperado por la misma y excelente editora de este volumen, Pura Fernández, investigadora del CSIC, autora de Eduardo López Bago y el naturalismo radical (Amsterdam, 1995), del que me ocupé en estas páginas. Los naturalistas radicales eran más «zolescos» que Zola aunque en su desfavor también eran más folletinistas, idealistas y postrománticos y gozaron de una efímera fama popular bastante heterodoxa, y hasta uno de los mejores, Alejandro Sawa, sería después el primer gran mito de la bohemia, al ser el modelo del gran Max Estrella de Valle en la obra paradigmática del género, Luces de Bohemia. La novela de Vega Armentero tuvo dos ediciones en el momento de su lanzamiento, pero no se había vuelto a publicar, y es de agradecer este rescate impecable en esta no menos impecable colección («Biblioteca de la Bohemia», de Celeste)* a la que sólo se le puede reprochar su parsimonia, pues éstos no son productos de fácil venta, aunque sí de un evidente interés.
------
¿Loco o delincuente? Novela social contemporánea, ed. e introducción (pp. 13-84) de Pura Fernández, Madrid: Celeste Ediciones, 2001.
JAVIER MATEO

LA AZOTEA
Javier Mateo en un escritor que dispone de una amplia gama de registros: el cuento, el poema y el teatro; sin embargo, su obra permanece casi en su totalidad inédita. La Azotea pertenece al género dramático. Se trata de una pieza inclasificable, que asume magistralmente las vanguardias teatrales, el teatro del absurdo, el existencialismo y no es difícil percibir en su lectura un inconfundible aroma a tragedia griega, eso sí, con el tratamiento autoirónico propio del autor . Original encrucijada dialógica entre tres personajes que coinciden en una azotea con la intención de suicidarse: un escritor fracasado, un sacerdote y un asesino, quienes además se las tendrán que ver con otros tres personajes insólitos: sus propias muertes.

(Javier Mateo, La Azotea, Murcia, Nausícaa, 2003)
BUKOWSKI

LA GENTE PARECE
FLORES AL FIN.
Nuevos poemas publicados en España de Charles Bukowski.
CANCIÓN DE AMOR A LA INVERSA
podría reducir a menos que polvo 90 montañas
a gritos
si un solo ser humano tuviera ojos en la cara
y corazón en el cuerpo,
pero no hay la menor posibilidad,
dios mío,
ninguna posibilidad.
rata con rata perro con perro cerdo con cerdo,
toca el piano borracho
escucha el piano borracho,
comprende el mito de la clemencia
quédate en tu sitio
mientras gruñe una voz de niño siquiera
y no nos han engañado
sólo era que queríamos creer.
......
Charles Bukowski. LA GENTE PARECE FLORES AL FIN (Nuevos poemas). Traducción y prólogo de Eduardo Iriarte. Madrid, Visor, 2009.
LAUTRÉAMONT

LOS CANTOS DE MALDOROR
-Canto Cuarto -VI-
VI
(...)Je rêvais que j'étais entré dans le corps d'un pourceau, qu'il ne m'était pas facile d'en sortir, et que je vautrais mes poils dans les marécages les plus fangeux. Était-ce comme une récompense? Objet de mes voeux, je n'appartenais plus à l'humanité ! Pourmoi, j'entendis l'interprétation ainsi, et j'en éprouvai une joie plus que profonde. Cependant, je recherchais activement quel acte de vertu j'avais accompli pour mériter, de la part de la Providence, cette insigne faveur. Maintenant que j'ai repassé dans mamémoire les diverses phases de cet aplatissement épouvantable contre le ventre du granit, pendant lequel la marée, sans que je m'en aperçusse, passa, deux fois, sur ce mélange irréductible de matière morte et de chair vivante, il n'est peut-être pas sansutilité de proclamer que cette dégradation n'était probablement qu'une punition, réalisée sur moi par la justice divine. Mais, qui connaît ses besoins intimes ou la cause de ses joies pestilentielles ? La métamorphose ne parut jamais à mes yeux que comme le haut et magnanime retentissement d'un bonheur parfait, que j'attendais depuis longtemps. Il était enfin venu, le jour où je fus un pourceau ! J'essayais mes dents sur l'écorce des arbres; mon groin, je le contemplais avec délice. Il ne restait plus la moindre parcelle de divinité : je sus élever mon âme jusqu'à l'excessive hauteur de cette volupté ineffable.(...)
VI
(...)
Soñé que había entrado en el cuerpo de un puerco, que no me era fácil salir, y que enlodaba mis cerdas en los pantanos más fangosos. ¿Era ello como una recompensa? Objeto de mis deseos: ¡no pertenecía más a la humanidad! Así interpretaba yo, experimentando una más que profunda alegría. Sin embargo, rebuscaba activamente qué acto de virtud había realizado, para merecer de parte de la providencia este insigne favor. Más ¿quién conoce sus necesidades íntimas, o la causa de sus goces pestilenciales? La metamorfosis no pareció jamás a mis ojos, sino como la alta y magnífica repercusión de una felicidad perfecta que esperaba desde hacia largo tiempo. ¡Por fin había llegado el día en que yo me convirtiese en un puerco! Ensayaba mis dientes sobre la corteza de los árboles; mi hocico, lo contemplaba con delicia. No quedaba en mí la menor partícula de divinidad: supe elevar mi alma hasta la excesiva altura de esta voluptuosidad inefable.
(...)
ÁNGEL GUINDA

JAVIER CARNICER
DOS POEMAS BREVESDE ESTUCHE DE LIJAS
VALOR
Sé valiente, y déjate vencer
Por los que son más débiles que tú.
Tal vez así podamos detener
El curso de esta infame evolución.
------
PREMIO
Un suicida se arroja al mar.
Y encuentra, en el fondo, un tesoro.
------
(Javier Carnicer, Estuche de lijas/ Capsa d´escats, Barcelona, Universitat Autònoma de Barcelona, Servei de Publicacions, 2008)
LEOPOLDO MARÍA PANERO

.LA CANCIÓN DEL CROUPIER DEL MISSISSIPI
" Fifteen men on the Dead Man´s Chest.
Yahoo! And a bottle of rum!"
Canción pirata
Fumo mucho. Demasiado.
Fumo para frotar el tiempo y a veces oigo la radio,
y oigo pasar la vida como quien pone la radio.
Fumo mucho. En el cenicero hay
ideas y poemas y voces
de amigos que no tengo. Y tengo
la boca llena de sangre,
y sangre que sale de las grietas de mi cráneo
y toda mi alma sabe a sangre,
sangre fresca no sé si de cerdo o de hombre que soy,
en toda mi alma acuchillada por mujeres y niños
que se mueven ingenuos, torpes, en
esta vida que ya sé.
Me palpo el pecho de pronto, nervioso,
y no siento un corazón. No hay,
no existe en nadie esa cosa que llaman corazón
sino quizá en el alcohol, en esa
sangre que yo bebo y que es la sangre de Cristo,
la única sangre en este mundo que no existe
que es como el mal programado, o
como fábrica de vida o un sastre
que ha olvidado quién es y sigue viviendo, o
quizá el reloj y las horas pasan.
Me palpo, nervioso, los ojos y los pies y el dedo gordo
de la mano lo meto en el ojo, y estoy sucio
y mi vida oliendo.
Y sueño que he vivido y que me llamo de algún modo
y que este cuento es cierto, este
absurdo que delatan mis ojos,
este delirio en Veracruz, y que este
país es cierto este lugar parecido al Infierno,
que llaman España, he oído
a los muertos que el Infierno
es mejor que esto y se parece más.
Me digo que soy Pessoa, como Pessoa era Álvaro de Campos,
me digo que estar borracho es no estarlo
toda la vida, es
estar borracho de vida y no de muerte,
es una sangre distinta de esa otra
espesa que se cuela por los tejados y por las paredes
y los agujeros de la vida.
Y es que no hay otra comunión
ni otro espasmo que este del vino
y ningún otro sexo ni mujer
que el vaso de alcohol besándome los labios
que este vaso de alcohol que llevo en el
cerebro, en los pies, en la sangre.
que este vaso de vino oscuro o blanco,
de ginebra o de ron o lo que sea
- ginebra y cerveza, por ejemplo -
que es como la infancia, y no es
huida, ni evasión, ni sueño
sino la única vida real y todo lo posible
y agarro de nuevo la copa como el cuello de la vida y cuento
a algún ser que es probable que esté
ahí la vida de los dioses
y unos días soy Caín, y otros
un jugador de poker que bebe whisky perfectamente y otros
un cazador de dotes que por otra parte he sido
pero lo mío es como en “Dulce pájaro de juventud”
un cazador de dotes hermoso y alcohólico, y otros días,
un asesino tímido y psicótico, y otros
alguien que ha muerto quién sabe hace cuánto,
en qué ciudad, entre marineros ebrios. Algunos me
recuerdan, dicen
con la copa en la mano, hablando mucho,
hablando para poder existir de que
no hay nada mejor que decir
sea sí mismo una proposición de Wittgenstein mientras sube
la marea del vino en la sangre y el alma.
O bien alguien perdido en las galerías del espejo
buscando a su Novia. Y otras veces
soy Abel que tiene un plan perfecto
para rescatar la vida y restaurar a los hombres
y también a veces lloro por no ser un esclavo
negro en el sur, llorando
entre las plantaciones!
Es tan bella la ruina, tan profunda
sé todos sus colores y es
como una sinfonía la música del acabamiento,
como música que tocan en el más allá,
y ya no tengo sangre en las venas, sino alcohol,
tengo sangre en los ojos de borracho
y el alma invadida de sangre como de una vomitona,
y vomito el alma por las mañanas,
después de pasar toda la noche jurando
frente a una muñeca de goma que existe Dios.
Escribir en España no es llorar, es beber,
es beber la rabia del que no se resigna
a morir en las esquinas, es beber y mal
decir, blasfemar contra España
contra este país sin dioses pero con
estatuas de dioses, es
beber en la iglesia con música de órgano
es caerse borracho en los recitales y manchas de vino
tinto y sangre “Le livre des masques” de Rémy de Gourmont
caerse húmedo babeante y tonto y
derrumbarse como un árbol ante los farolillos
de esta verbena cultural. Escribir en España es tener
hasta el borde en la sangre este alcohol de locura que ya
no justifica nada ni nadie, ninguna sombra
de las que allí había al principio.
Y decir al morir, cuando tenga
ya en la boca y cabeza la baba del suicidio
gritarle a las sombras, a las tantas que hay y fantasmas
en este paraíso para espectros
y también a los ciervos que he visto en el bosque,
y a los pájaros y a los lobos en la calle y
acechando en las esquinas
"Fifteen men on the Dead Man´s Chets
Fifteen men on the Dead Man´s Chets
Yayoo! And a bottle of rum!"
(Leopoldo María Panero, Poesía completa 1970 - 2000, Visor, 2001)
MICHEL HOULLEBECQ
SUPERVIVENCIA Habrá días y tiempos difíciles
Y noches de sufrimiento que parecen irremontables
En que lloramos tontamente con ambos brazos sobre la mesa
En que la vida, en suspenso, se aguanta sólo por un hilo;
Amor mío te oigo caminar por la ciudad.
Habrá cartas escritas y rotas en pedazos
Ocasiones perdidas amigos cansados
Viajes inútiles desplazamientos vanos
Horas sin moverse bajo un tórrido sol,
Estará el miedo, que me persigue en silencio
Que se acerca a mí, que me mira de frente
Y su sonrisa es hermosa, su paso lento y tenaz
El recuerdo se encierra en sus ojos vítreos,
Mi futuro se encuentra en sus manos metálicas
Desciende sobre el mundo como un halo de hielo.
Estará la muerte, y tú lo sabes, mi amor
Estará la desdicha y los días finales
Nada se olvida nunca, las palabras y los rostros
Flotan alegremente hasta la última orilla
Habrá una añoranza, y luego un pesado sueño.
RUTEBEUF
Rutebeuf, el patriarca
de los poetas de la miseria
Javier Memba
JUAN MANUEL VILLALBA

TEORÍA DEL CAOS
Todo empezó temprano en la cocina.
El café estaba frío
y la sal se ocultó en el tarro del azúcar.
Pasó una mala noche, los ruidos no dejaron
dormir a su mujer, y los niños tenían fiebre.
Desde el cielo la lluvia amenazaba
con negar la promesa de un buen día.
Llevaba más de un mes buscando empleo.
Soltó sobre la mesa un puñetazo;
el vaso cayó al suelo
y el café le manchó los pantalones.
Sentada, con las manos en la cara,
la mujer estalló en un llanto seco.
Gritó: No puedo más, ésta es mi casa
y sólo soy la esclava de un esclavo,
vete, déjame sola con mi asquerosa vida.
Los niños empezaron a llorar en el cuarto.
Entonces explotó, volcó la mesa
y sobre la mujer dejó las marcas
violáceas de unos golpes: un escueto resumen
de la simple teoría del fracaso.
Salió de casa. Entró en la calle.
La lluvia atravesaba el aire quieto.
Solamente pensaba en cómo bordear los charcos.
(Juan Manuel Villalba, Todo lo contrario, Valencia, Pre-Textos, 1997)
H. P. LOVECRAFT

JAVIER ASIÁIN
ELADIO ORTA

Lo lograste
me dice
premios literarios
felicitaciones de delegados culturales
antologías varias
críticas en los suplementos
culturales más influyentes
presunta joven novia
mamón rozas el poder
te has convertido en el arquetipo
de gilipollas literario
LUIS HERNÁNDEZ


ANTONIN ARTAUD

(De L'Ombilic des limbes, versión de Aldo Pellegrini)
MANUEL DEL BARRIO DONAIRE

DIEGO MEDRANO

El clítoris de Camille
(Diego Medrano, El clítoris de Camille, Barcelona, Seix Barral, 2006.)
PEDRO CASARIEGO CÓRDOBA


Los Poemas sueltos
de Pedro Casariego Córdoba:
las revelaciones infieles
de un artista interior.
Rescatamos este artículo de Joaquín Piqueras para la revista Ágora Nº 7 (invierno 2003-primavera 2004).

...........................................................
...........................................................
VILLON
nacido en París, de Pontoise cerca,
y en el extremo de una cuerda
sabrá mi cuello lo que mi culo pesa.”
François Villon.
LA VOZ DEL PRIMER POETA MALDITO
François Villon, seudónimo del poeta francés François de Montcorbier, nació en París hacia 1431. Tomó el nombre de Villon, que no corresponde al de sus padres, a los que perdió siendo muy niño, sino al del capellán de Saint-Benoit-le-Bétourné, Guillaume de Villon, que lo adoptó. Hizo estudios brillantes y consiguió el título de “maestro en artes”. Sin embargo, empezó a mezclarse en la vida bohemia y desordenada de algunos estudiantes, más tarde llegó a relacionarse con auténticos delincuentes, y terminó en 1455, viéndose implicado en el crimen de un sacerdote. Abandonó por ello París, obtuvo un año después la remisión de su falta, pero en ese mismo año tomó parte en un robo importante en el Colegio de Navarra de París. Desapareció nuevamente entre 1457 y 1461; parece que fue acogido por Charles de Orleans, otro gran poeta de la época, que lo protegió en la ciudad de Blois. En 1461, el obispo de Orleans lo hace encarcelar. Villon teme ser ahorcado como sus cómplices, pero el rey Luis XI, recién coronado, le otorga su gracia. Aunque por las obras escritas en esa época, parezca sinceramente arrepentido, lo cierto es que en 1462 es hecho prisionero nuevamente y condenado a la horca. Apela al Parlamento, que anula la sentencia de muerte, conmutándola por la del destierro durante diez años. A partir de 1463 se pierden las huellas de su vida y se ignora cuál fue su fin. Para Rabelais, Villon se retiró a la región de Poitou, donde intentó enmendar su vida; se dedicó al teatro religioso e hizo representar la Pasión de Cristo en varias ocasiones.
Villon en sus poesías recorre toda una gama de matices distintos: refinamiento propio de una formación humanística, gracia popular de grueso trazo, sincera religiosidad y un sentido de la muerte muy de su tiempo y muy moderno a la vez; por esta razón es, para los críticos modernos, uno de los más interesantes líricos franceses, y sin duda el más importante del siglo XV. Su producción conocida se compone, además de algunas composiciones sueltas, de dos obras principales: El legado o Pequeño testamento (1456), compuesto de 320 versos, en los que lega de manera irónica todos sus bienes a sus amigos, y El testamento (1462), compuesto por 2.023 versos, que integra baladas y otros textos anteriores en una larga requisitoria contra el mundo, que maltrata al poeta y lo sume en el dolor y la miseria. Su fuerza expresiva y gran sensibilidad alcanzan las mayores cotas en las composiciones tituladas Baladas de la dama de antaño, Muero de sed junto a la fuente, El debate del corazón y el cuerpo, y la más importante, La balada de los ahorcados, que sorprende por su realismo, escrita cuando Villon se creía condenado a muerte. Es probablemente su obra maestra. Y como dijo el primer poeta maldito: “Hermanos humanos que viviréis tras nuestra muerte, / no tengáis contra nosotros endurecido el corazón. / Y si se compadecen de nosotros, infelices, / Dios premiará vuestra consideración”.
JAVIER CORCOBADO
YO QUISIERA SER UN PERROEL NIÑO
Cuando muera
quiero ser un niño,
ese niño gordito
de cuatro años
que volaba a ras de suelo
y descubría con su bicicleta
continentes de escombros
y guerras de piedras y besos.
Cuando muera
quiero ser un niño
que siempre ría feliz
y sentir dolor sólo
una vez al año;
pero que sea leve,
no quisiera que el dolor me cambiase.
(Javier Corcobado: Yo quisiera ser un perro -Poesía completa 1991-2007- , Almería, EL GAVIERO EDICIONES, 2007)
JUAN LARREA
DE LA GENERACIÓN DEL 27
LENTITUD DE MI LOCURA
Un pie de sombra resignado a emitir flores
más pesado que un diccionario abierto en la palabra tortuga
la noche
el espesor de un sentimiento que empieza a ser compartido
los hilos de conversación de los que cuelgan mis manos
la lluvia
mi cabeza destilando largos búhos
todo está tejido
ah! y las espigas de ciertos reflejos.
(Traducción de Luis Felipe Vivancos. Recordemos que Juan Larrea abandonó el español como lengua de creación poética y adoptó el francés)
ALEJANDRO SAWA
DE EMILIO CARRERE

ROGER WOLFE
"La Voz Poética de una Generación", creo que los llamaba.
Vino la basca de costumbre.
Sentí curiosidad.
Una de las noches se habían ido a tomar copas al Trafalgar y me dejé caer. Decidí que lo mejor sería limitarme al zumo de tomate.
Carlos Borral no hizo lo mismo.
Lo sacaron por la puerta entre cuatro camareros. Dos por los hombros, dos por los tobillos. Salió dando floretazos al aire con el bastón y amenazando con joderle el ojo sano a Le Pen.
Los contertulios comentaron la gracia del Carlitos y hubo muchas risas.
Luego se aguó la función.
Eladio Rodríguez emergió momentáneamente de su habitual estupor etílico para cagarse en la madre de alguien.
Escogió la de José Agustín Urrusolo.
El Urrusolo le devolvió el favor largándole un sopapo que lo estampó contra el camarero más cercano. Una bandeja cargada de cócteles voló a tomar por culo.
Esta vez, la gente esperó unos minutos antes de reírse.
El camarero murmuró una disculpa por su evidente estupidez y se dispuso a recoger los escombros.
Eladio se giró amagando una patética voltereta de bailarina coja y paseó sus ojos inyectados en sangre por el auditorio.
"¡Veo lo invisible!", exclamó por fin. "¡V-v-v-ve-oo l-l-lo in-vi-s-s-si-ble!"
Me parece que se estaba refiriendo a su famoso don de la ebriedad.
[...]
Era muy tarde y no quedaba casi nadie en pie.
Eladio Rodríguez se sostenía a duras penas al fondo de la barra y cuando le entré con no sé qué basura empezó a tambalearse más precariamente que yo.
Lo dejé apuntalándose con el cubata y me volví hacia la puerta.
Abel González se había atrincherado en un rincón con una guitarra y una jovencita rubia que podría ser su nieta y probablemente lo fuera.
Mecía un whisky en baso bajo y exhibía una dispéptica sonrisa tras sus barbas blancas de chamán envejecido.
A la rubita le ardía un candelabro en cada ojo.
Me acerqué a ellos pegando gritos y saludé al gran hombre con un efusivo espaldarazo que roció de whisky las líricas protuberancias de la tipa.
Luego me incliné sobre ella y le escupí junto a la oreja.
"¡Me han dicho que folla aún mejor de lo que escribe!"
Al bardo de la sutil ironía le debió parecer excesivamente basto mi piropo.
Me echaron a la puta calle.
Hacía frío.
El hálito brumoso de la vieja ciudad me abofeteó húmedamente la cabeza.
Había conocido a los grandes poetas y eran tan insípidos como probablemente lo serían sus notas necrológicas. [...]
PABLO GARCÍA CASADO
telefónico de un buzón sin cerradura de las manos
de unos hombres que no quisieron encontrarme
como pude los domingos por la tarde yo he vivido
demasiado tiempo al otro lado de la pantalla
DIXÁN
por qué se secará tan lenta la ropa por qué persisten
las manchas de grasa de fruta y de tus labios
si dixán borra las manchas de una vez por todas
por qué la aspereza de las prendas la sequedad de su tacto
si pienso en tus manos en tu modo de mirarme de decirme
que por culpa del amor habrá que lavar las sábanas de nuevo
preguntas tristes tristes como todos los anuncios de detergente
y es que no encuentro mejor suavizante que tus manos
en esos bares supermercados desnudos de la noche
(Pablo García Casado, Las afueras, DVD, 1997)




