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JAMES DOUGLAS MORRISON, POETA

JIM MORRISON: SEÑORES Y NUEVAS CRIATURAS


Los genitales masculinos son pequeños rostros
que forman trinidades de ladrones
y Cristos
padres, hijos y espíritus.

Una nariz cuelga encima de una pared
y dos medios ojos, ojos tristes,
mudos y mancos, multiplican
una cadena sinfín de victorias.

Estos triunfos áridos y secretos, combatidos
en establos y pisoteados en prisiones
glorifican nuestras paredes
y abrasan nuestra visión.

El horror a los espacios vacíos
propaga ese sello en los lugares privados.

(Traducción de Birgitta Sandberg)

DOMINGO LÓPEZ


ESTADO DE EXCEPCIÓN

A veces
-muy de tarde en tarde-
la dicha le visita de improviso,
se queda un rato,
deambula,
mira los libros
y se va
no sin antes advertirle
-apuntándole con un dedo-
que no se haga ilusiones
por el simple hecho
de haber escrito
otro poema.
......
(Domingo López, Suburbia, Sevilla, Point de lunettes, 2007)

EDUARDO HARO IBARS

OBRA
POÉTICA


LEOPOLDO MARÍA PANERO

Poema A Mi Madre de Leopoldo Maria Panero
(reivindicación de una hermosura)

Escucha en las noches cómo se rasga la seda
y cae sin ruido la taza de té al suelo
como una magia
tú que sólo palabras dulces tienes para los muertos
y un manojo de flores llevas en la mano
para esperar a la Muerte
que cae de su corcel, herida
por un caballero que la apresa con sus labios brillantes
y llora por las noches pensando que le amabas,
y dice sal al jardín y contempla cómo caen las estrellas
y hablemos quedamente para que nadie nos escuche
ven, escúchame hablemos de nuestros muebles
tengo una rosa tatuada en la mejilla y un bastón con
empuñadura en forma de pato
y dicen que llueve por nosotros y que la nieve es nuestra
y ahora que el poema expira
te digo como un niño, ven
he construido una diadema
(sal al jardín y verás cómo la noche nos envuelve)


“Poemas del manicomio de Mondragón” 1987

ELIODORO PUCHE


EL CANTO AL MALDITISMO
DE ELIODORO PUCHE

Vosotros sois mis hermanos,
los malditos, los inquietos,
los que no tenéis secretos,
los tristes, los saturnianos;
los que designios arcanos
los dieron a un mal destino,
los que errasteis el camino,
los hijos de la desgracia…
¡condenada aristocracia
del opio, el amor y el vino!
......

MANUEL VILAS

MAX BROD Y FRANZ KAFKA EN LA INSÓLITA NOVELA DE MANUEL VILAS ESPAÑA

3. LA MALETA

Las tres hermanas judías de Franz Kafka fueron asesinadas por los nazis. Max Brod, el amigo de Kafka, huyó de Praga la noche previa a la entrada de los alemanes. Cruces gamadas en los balcones de Praga. Brod se fue sólo con una maleta y en la maleta iban todos los manuscritos de Kafka. Era la noche del 14 de marzo de 1939. Puedo imaginar a Brod metiendo los manuscritos en su maleta, recordando con dificultad a su amigo Franz, muerto hace quince años. Casi no recuerda su voz, ni cómo eran sus gestos, sombras en la memoria. [...]

Brod no se llevó dinero ni joyas ni ropa ni comida ni recuerdos de familia ni sus propios libros, se llevó los manuscritos de su amigo. Noche de marzo de 1939 en que Brod sale con prisas de su casa. En la maleta iban tres novelas: "El Proceso", "América" y "El Castillo". Las tres póstumas e inacabadas (tres novelas, no diez, ni quince, ni treinta, sólo tres, ¿entiendes?, pero a quién le estás hablando si no hay a nadie a quien hablar). Aquella noche en Praga, fuera de la maleta se quedaron la patria, las banderas, el crimen, la mentira, la vanidad, y la mala literatura. Brod y su maleta. Max Brod y su tesoro.[...]

4. EL ÚLTIMO MOTORISTA

A la memoria de Max Brod

[...]
Kafka no fue nunca un escritor tal y como hoy lo entendemos. Ni concedía entrevistas ni le agobiaban los editores para que entregase un nuevo libro. Ni daba conferencias ni fallaba premios ni le daban premios. Ni le llamaban los periodistas ni le invitaban los políticos ni opinaba en la prensa. Ni reseñaban elogiosamente sus libros o no elogiosamente, porque no había libros que reseñar. Ni siquiera hablaban mal de él, porque nadie sabía que existía. Lo único que hacía Kafka era quedar a comer con su amigo Max Brod, de quien yo soy especialista. Lo único que hacía Kafka era hablar con Brod. A Kafka la literatura profesional le traía sin cuidado. Eso se lo dejaba a Thomas Mann y a todos los demás. Todos los demás que somos ahora todos nosotros. Nosotros, los lectores y los escritores de hoy. [...]
------
(Manuel Vilas, España, Barcelona, DVD, 2008)

TRISTÁN CORBIÈRE


EPITAFIO

Se extinguió de entusiamo y murió de pereza;
si vive es por olvido; no ser en una pieza
él mismo y su querida fue su única sin tristeza.
No nació de ningún modo;
va donde el viento le deja;
es cual bazofia compleja,
mezcla adúltera de todo.
(...)


(Tristán Corbière, En Los poetas malditos,
Paul Verlaine, traducción de Mauricio Bacarisse)

EDUARDO HERVÁS

POEMAS DE
EDUARDO HERVÁS

I

mi memoria mirando su materia
música madre amigo
mierda sin nombre mueve nuestra matriz
mutación muda de misterio - metáfora sin meta
masa de máscaras mamando de sus marcas

mediodía de meditación
máximo mar máximas mitades
medianoche del modo
monedas minadas
en medio
mi materia mirando su memoria
en miedo
moral mudada: música, muslos - muerte
/muerde/


II

ÁPSIDES
1
La selva fue un desierto de espuma. Recién
llegados al oasis, ellos, los músicos,
movilizados
de una tracción flexible, reflexiva
siguiendo un cauce polvoriento
cantaban su cansancio como se monta un campamento
tremendo-imaginario.
[...]

III

Faltaba un ángel para que seamos nueve
y la bengala lavada en lumbre pique
nocturnamente los cristales de barritas
de baba incandescente donde la estilográfica
continúa como extranjera entre las blancas valvas
termómetro de los cascos acuosos: cesan
sueños sin sueños en aristas se ondula el eco
con un ahogo de hachas ocupan azules cementerios
los cíclopes tigrean raíces del insomnio a los goznes.

(
Obra poética, Edicions Alfons el Magnànim, València 1994)

JOSÉ MARÍA FONOLLOSA

El reconocimiento tardío de un poeta insólito.


He aquí el primer artículo publicado por Joaquín Piqueras en la revista Ágora ( Nº 6. invierno 2002- primavera 2003), que inauguraba la sección Insólitos. Después vendrían ininterrumpidamente otros muchos.




JOSÉ MARÍA FONOLLOSA. EL RECONOCIMIENTO TARDÍO DE UN POETA INSÓLITO.
                              Joaquín Piqueras García.


J. M. Fonollosa (Barcelona, 1922-1991) forma ya parte de la ingente nómina de poetas“secretos”o“malditos”de la historia literaria cuyo genio ha sido lamentablemente despreciado e ignorado en su época, siendo relegados al silencio por la norma crítica del momento y que, sólo después, en el ocaso de sus vidas o una vez muertos, han sido valorados y reconocidos en su justa medida por la crítica. El poeta catalán publica sus primeros libros en los años 40: Sombra de luz (1945) y Umbral de silencio (1947), y tras un larguísimo silencio editorial de más de 40 años publica en 1990, un año antes de su muerte, Ciudad del hombre: Nueva York, poemario que lo rescata del anonimato y que lo convierte en un sólido e inesperado valor de nuestras letras: se editan varias obras inéditas, es venerado por la crítica – Pere Gimferrer y José Ángel Cilleruelo en sus respectivas ediciones del poeta en Sirmio y DVD, Xavier Moret y José Carlos Rosales en El País (1990), Víctor García de la Concha en ABC (1996)...- e incluso Joan Manuel Serrat y Albert Pla ( Supone Fonollosa) difunden en canciones algunos de sus poemas.

Sorprende la impresionante evolución estética y cualitativa que se ha producido desde sus primeros poemas hasta los inéditos editados a partir de 1990. Los primeros libros están compuestos bajo el influjo de los poetas del 27. Tanto la métrica como la temática (amorosa, principalmente), el idealismo, el distanciamiento intelectual, así como la utilización de ciertas imágenes deben bastante a la estética del 27, y en concreto a Salinas, Lorca y Alberti. Pero a partir de 1948 el poeta emprende la búsqueda de un estilo propio y personal, para el que fue necesario un aislamiento voluntario de los ambientes literarios de la época, con el fin de no dejarse influenciar por sus contemporáneos ( sólo leerá, según sus propios testimonios, las obras completas de Sade y el periódico La Vanguardia ) y , asimismo, elige la soledad en el terreno personal, renunciando al matrimonio y a la descendencia, para entregarse en cuerpo y alma a su proyecto único y original. La gestación de este proyecto - que sólo fue interrumpido durante su estancia en Cuba (1951-1961) para componer y publicar allí los cuatro mil octosílabos de su Romancero a Martí (1955), con ocasión del centenario del poeta cubano – resultó, según confiesa el propio Fonollosa en una carta de 1962 a José Luis Cano (editada por J. A. Cilleruelo, Destrucción de la mañana, 2001), bastante costosa: “10 años de trabajo..., desechando, cincelando, suprimiendo inexorablemente cuanto estimara superfluo, cuanto no fuera imprescindible para comunicar la emoción dramática que debía aportar mi poesía”, buscando “producir el impacto emocional con el mínimo posible de elementos tradicionales en el poema. Será una obra pura auténticamente libre”. Este proceso durará casi 40 años, hasta 1985, año en que el poeta decide dejar de escribir.


Fonollosa, sabedor de que “sólo la obra salva del desastre” y consciente de la trascendencia y novedad de su estilo, no se deja amilanar por su nulo éxito en las editoriales, premios y concursos (entre ellos, el Ciudad de Barcelona y el Adonais) y persevera en su empeño, hasta que, gracias a un casual encuentro con Gimferrer, logra editar en 1990.


De la obra inédita de Fonollosa ha salido a la luz: Poetas en la noche(1997), una interesante novela en verso en la que se narra poemáticamente, desde diferentes perspectivas, las vicisitudes y trifulcas de un grupo de jóvenes poetas en la Barcelona de los años 40. Constituye una espléndida crónica de la juventud literaria de la posguerra, con sus ambiciones literarias y sus frustraciones, el gusto por las tertulias noctámbulas, amenizadas con alcohol y buen jazz – al que el autor catalán era un gran aficionado -, sus vanidades e hipocresías y , sobre todo, sus soledades. Precisamente, el tema de la soledad y la insolidaridad en la gran ciudad constituye el eje semántico esencial de Destrucción de la mañana(1996) – trata sobre la soledad e imposibilidad de comunicación del poeta en la ciudad y es la supuesta primera parte de lo que iba a ser una trilogía sobre la Soledad del hombre – y de su obra más ambiciosa e importante: Ciudad del hombre, cuyo título se inspira en La ciudad de Dios de San Agustín. Esta obra, que inicialmente se denominó Los pies en la tierra, está formada por un corpus total de 236 poemas, de los cuales se publicaron inicialmente 97 en la antología preparada por Gimferrer y el propio autor Ciudad del hombre: Nueva York y posteriormente otros 82 en la antología de Cilleruelo Ciudad del hombre: Barcelona (1996), con lo que aún quedan 57 poemas inéditos sin publicar.


En los dos poemarios de Ciudad del hombre podemos constatar claramente los rasgos estilísticos que hacen de Fonollosa un poeta insólito y original, tanto en la forma como en el contenido, que no conoce parangón en el panorama poético coetáneo: la ubicación de su poesía en el difícil equilibrio de la narración, la lírica y el monólogo reflexivo, perfectamente amoldada en el soporte exclusivo del endecasílabo blanco; la sequedad de recursos convencionales y el deliberado prosaísmo, alcanzando lo que el autor denominó “la maldita difícil sencillez”; la simetría de la estructura estrófica; los nombres de las calles de Nueva York o Barcelona en los títulos y la técnica despersonalizadora y distanciadora al presentar sus poemas organizados como una serie coral de monólogos dramáticos, a veces complementarios, pero la mayoría de las veces discordantes moralmente, contradictorios, que bien podrían considerarse como breves monólogos autónomos de diferentes personajes de la ciudad o bien fragmentos de lo que Gimferrer denomina “una autobiografía fragmentada, en parte real y en parte ficticia”. En lo que se refiere a la temática, el tema esencial de la soledad urbana queda profundamente imbricado con otros temas: la muerte, la propia conciencia artística, el nihilismo y, sobre todo, el sexo y la violencia. La originalidad de Fonollosa estriba en haber sabido darles a estos temas una gran amplitud de miras al ser desarrollados de forma coral y perspectivista a través de esos monólogos puestos en boca de supuestos heterónimos anónimos, definidos sólo por su ubicación en el espacio urbano, “heterónimos epónimos”, como los califica Gimferrer. Así, por ejemplo, la violencia y el sexo, en tanto que elementos naturales del paisaje urbano, ni se aceptan ni se rechazan, simplemente están ahí y, por tanto, los heterónimos no pueden sino reflejar las distintas fisonomías que tales elementos adquieren en ese gran espacio de soledad que es la gran urbe: el adicto al sexo, el adúltero, el sádico, el promiscuo, el onanista, el pedófilo, el violador, el machista, el psicópata sexual, el adicto a la felación, el entusiasta del sexo como liberación, el convicto, el delincuente lucrado por el crimen, el maltratador doméstico, el yonki, el suicida, el misántropo partidario de la destrucción masiva y, sobre todo, el asesino, que proteicamente adquiere numerosas máscaras sociales: pasional, en serie, sexual, sádico, doméstico...


El resultado total de este recorrido por la soledad urbana no puede ser más desolador, de ahí que el heterónimo nihilista del poeta vierta esta opinión del mundo: “Mejor fuera destruirlo todo”, “Rechaza otro existir, tras consumida / mi ración de este guiso indigerible./ Otra vez, no. Una vez ya es demasiado”. No deja de ser significativo que estos últimos versos pertenezcan a un último poema hallado entre periódicos atrasados, cartas, borradores y un esbozo de testamento en la mesa del poeta el día de su muerte. Habida cuenta de su suerte, no nos extraña en absoluto tanta ingratitud ante la vida. No obstante, este poeta, que se adelantó a su época con una poesía moderna y urbana, que está más cerca, salvando las distancias, de las letras de Lou Reed – en su paseo por el lado salvaje de la ciudad – que de los poetas coetáneos, ha alcanzado lo que siempre deseó: el reconocimiento a su obra, la inmortalidad literaria, aunque esta empiece a escribirse después de su muerte.

KARMELO C. IRIBARREN

UN POEMA DE KARMELO C. IRIBARREN

DE RISA, CARO Y PELIGROSO

Ir de maldito
por la vida
a estas alturas
además de ser muy poco estético
puede salirte por un ojo
de la cara
cuando no de otro sitio.
Sólo escuchar

los precios del mercado
—y no exclusivamente negro—
es para alucinar: quince trompos
por un jodido gramo

más cortado
que el coño de Mae West.
Aunque también
puedes ponerte ciego
de vino peleón,
en cuyo caso

te irás tiñendo de un verde
amarillento
y acabarás soplando una flauta de juguete
en cualquier boca de metro.
Y todo esto,
por supuesto,
sin perpetrar un maldito
poema
ni haber leído
al borrachín
de Baudelaire.

OLIVERIO GIRONDO


VISITA

No estoy.
No la conozco.
No quiero conocerla.
Me repugna lo hueco,
la afición al misterio,
el culto a la ceniza,
a cuanto se disgrega.
Jamás he mantenido contacto con lo inerte.
Si de algo he renegado es de la indiferencia.
No aspiro a transmutarme,
ni me tienta el reposo.
Todavía me intrigan el absurdo, la gracia.
No estoy para lo inmóvil,
para lo inhabitado.
Cuando venga a buscarme,
díganle:"se ha mudado".
......

DIEGO MEDRANO

LOS SUEÑOS DIURNOS DE


FÉLIX FRANCISCO CASANOVA

(1956-1976)
.
IMANES

Los sueños son
circunsferencias perfectas:
estás dentro
o fuera.
Como el sexo de mujer:
imposible merodearlo
sin hundirse en él.

.
(16-4-75)
.
(La memoria olvidada, pág. 96)

CARRANQUE DE RÍOS


ANDRÉS CARRANQUE DE RÍOS


"Carranque de Ríos es un hombre un tanto fantástico y de aficiones vagabundas. Su ideal sería vivir errante, hoy aquí, mañana allí, sin parar en ningún pueblo o aldea más que unos días o unas horas. Para alguno de sus compañeros, Carranque es un golfante. Yo creo que en tal caso a Carranque se le puede llamar mejor un supergolfante (...). Cuando se alcanza este grado de errantismo y de vagabundez ya no se asombra uno de sí mismo, a estilo de poeta decadente, por haber estado en la taberna, en el cafetín o en el cementerio".
.
(Pío Baroja, prólogo a Uno)

LOS PANERO VI

LA PELÍCULA: EL DESENCANTO
(Jaime Chávarri, 1976)


LOS PANERO V

LEOPOLDO PANERO

HIJO MÍO

Desde mi vieja orilla, desde la fe que siento,
hacia la luz primera que toma el alma pura,
voy contigo, hijo mío, por el camino lento
de este amor que me crece como mansa locura.

Voy contigo, hijo mío, frenesí soñoliento
de mi carne, palabra de mi callada hondura,
música que alguien pulsa no sé dónde, en el viento,
no sé dónde, hijo mío, desde mi orilla oscura.

Voy, me llevas, se torna crédula mi mirada,
me empujas levemente (ya casi siento el frío);
me invitas a la sombra que se hunde en mi pisada,

me arrastras de la mano... Y en tu ignorancia fío,
y a tu amor me abandono sin que me quede nada,
terriblemente solo, no sé dónde, hijo mío.

LOS PANERO IV: JUAN PANERO (1908-1938)



CONSAGRACIÓN DE LA SANGRE
.
No es la muerte un morir perfilando facciones,
o estirando los miembros contra severos pinos de muertas primaveras.
No es angustiar los pechos con la grave caída
de las piedras sonando sobre la paz del mundo (...).
Es poner luz de vida sobre la carne oculta en
aquella otra carne que hoy sufre podredumbre,
y mostrar el revés como su almendra muestra
al madurar la fruta, por perecer la carne
con júbilo de pájaros.
Es lograr la apacible dulzura y sentir lo más
frágil de las brisas del cielo, al salvar por
la fe la inocencia del alma;
es apurar la sangre en la luz ordenada por
las nubes que cantan la plata fugitiva del
sueño de los ángeles...

LOS PANERO III

LEOPOLDO MARÍA PANERO

EL LAMENTO DEL VAMPIRO

Vosotros, todos vosotros, toda
esa carne que en la calle
se apila, sois
para mí alimento,
todos esos ojos
cubiertos de legañas, como de quien no acaba
jamás de despertar, como
mirando sin ver o bien sólo por sed
de la absurda sanción de otra mirada,
todos vosotros
sois para mí alimento, y el espanto
profundo de tener como espejo
único esos ojos de vidrio, esa niebla
en que se cruzan los muertos, ese
es el precio que pago por mis alimentos.

(“Last night together” 1980)

LOS PANERO II

MICHI PANERO

LOS PANERO I

JUAN LUIS PANERO

LA MEMORIA Y LA MUERTE


Sólo son tuyas -de verdad- la memoria y la muerte,
la memoria que borra y desfigura
y la sombra de la muerte que aguarda.
Sólo fantasmales recuerdos y la nada
se reparten tu herencia sin destino.
Después de sucios tratos y mentiras,
de gestos a destiempo y de palabras
-irreales palabras ilusorias-,
sólo un testamento de ceniza
que el viento mueve, esparce y desordena.



( Juan Luis Panero, Enigmas y despedidas, Barcelona, Tusquets, 1999)

BUKOWSKI

A solas con todo el mundo

La carne cubre el hueso
y dentro le ponen
un cerebro y a veces un alma
y las mujeres arrojan
jarrones contra las paredes
y los hombres beben demasiado
y nadie encuentra al otro
pero siguen
buscando de cama
en cama,
la carne cubre
el hueso y la carne busca algo más carne.

no hay ninguna posibilidad:
estamos todos atrapados
por un destino
singular.

nadie encuentra jamás al otro.

los tugurios se llenan
los vertederos se llenan
los manicomios se llenan
las tumbas se llenan

nada más se llena.

......

FONOLLOSA

JOSÉ MARÍA FONOLLOSA
WILLIAM STREET

Las mujeres que quiero van con otros.

Cuando pasan prendidas de otros brazos
miro a la que se apoya en mí y compruebo
que yo me he equivocado de mujer.
La gracia enrojecida de una risa,

el rumor tembloroso de un silencio,
la mirada furtiva que nos dice
que está la dicha allí, en aquellos ojos...
Esas cosas descubro sólo en otras.

Yo sé que lo que anhelo no anda lejos:
veo como ellas pasan de otros brazos.
Y trato de encontrarlo, incluso en ellas.
Mas siempre me equivoco de mujer.

Las mujeres que quiero van con otros.


------

JAVIER ALCIBAR

JAVIER
ALCIBAR


(De inciertos destinos)


De vez en cuando me sumerjo,

doy un par de vueltas alrededor

de mí mismo,

escribo alguna palabra triste,

-el fondo es triste-

y salgo a flote

a que me golpeen de nuevo

las olas.

MICHEL HOULLEBECQ

PRÉLIMINAIRES
















Préliminaires es el resultado de la insólita conjunción de dos grandes enfants terribles de la música y la última literatura francesa: Iggy Pop y Michel Houllebecq, respectivamente. El que que fuera cantante de los legendarios Stooges ha compuesto este último disco inspirádose en la novela de Houllebecq La posibilidad de una isla, que, por cierto, tendrá a partir de septiembre su homónima versión cinematográfica de las manos del propio autor, que esperemos tenga mejor acogida crítica que la malograda versión de Las partículas elementales. Iggy Pop deja atrás las guitarras afiladas, la distorsión y el rock and roll desaforado, para sumergirse en un ambiente, en el que sorprenden gratamente la influencia jazzística, la chanson francesa y una vena más lírica en su particular adaptación musical de la novela del autor francés. El influjo francófono lo lleva incluso a versionar "Les feuilles mortes", un clásico que ha sido interpretado por Frank Sinatra, Nat King Cole o la mismísima Édith Piaf.
Según Iggy Pop, refiriéndose a La posibilidad de una isla, «toda la intriga de la novela es un preliminar a la muerte . Entonces, a mi edad, cada acción es un preliminar a la muerte: besar o no, trabajar o distraerse, correr detrás de la pasta o la libertad... Hagamos lo que hagamos, el reloj sigue corriendo. Este es un tema muy importante en la literatura francesa; por ejemplo, en el existencialismo.»
.

JOAQUÍN PIQUERAS

Página en blanco
" ... buscando ... sobre la página el secreto de la nada"
Leopoldo María Panero

y vamos así recuperando
del vacío de la página
en blanco
los malogrados muñones
de tus versos
que crepitan

como
ridículos insectos
sobre la superficie de la nada
buscando el secreto
de la vida

y queda el poema
el feto deforme
del hijo no deseado

mejor abortar
no creemos en los milagros
de la cirugía postcreativa

.......

(Joaquín Piqueras, Antología del desconcierto)

MALCOLM LOWRY

UN POEMA DE
MALCOLM LOWRY


abrigo
otados
por el viento
Nuestras vidas no lo lamentemos
Son como cigarrillos frenéticos
Que en días de tormenta
Los hombres encienden contra el viento
Con hábil mano protectora
Y después se encienden tan a fondo
Como deudas que no podemos pagar
Y se fuman tan deprisa a sí mismos
Que uno casi no tiene tiempo de encender
Una segunda vida que podría
Desarrollarse más blandamente que la primera
Y en definitiva no saben a nada
Y por lo general se tiran.

......

ANÍBAL NÚÑEZ

SÍNTOMAS DE VEJEZ

Ya el poeta no hace como antes
boceto de sus lágrimas
ni refunde su canto hasta el poema
Ahora directamente como el liquen
sobre la piedra inerme
dispone las palabras a sabiendas
de que el tiempo ha dispuesto el cañamazo
de lo que va a escribir para el olvido.


SONETO ACRÓSTICO CON FIGURAS DE INSISTENCIA HALLADO EN UNA BOTELLA DE MEZCAL EN"EL FAROLITO" Y EN DONDE -AUNQUE ESTO SEA LO MENOS IMPORTANTE- SE CORRIGE UN ERROR LÉXICO DE GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

Como de tu pupila la negrura,
Azul indescriptible tu iris, nunca
Tuve ocasión de ver: dulce espesura
Abierta a este habitante de espelunca.
Lago nocturno, superficie pura
Izó frente a su orilla la ya trunca
Nave desarbolada por la dura
Arribada otra vez a donde nunca
Mirabas tú llegar y nada había
-Antro mi herida [fue] no percibida-
Tibio a mis huesos y a mi voz perdida
Esperando escuchar, saber que oiría
Otro canto mi oído, derretida
Sirena y cera por tu voz de vida.