ERNESTO HERNÁNDEZ DOBLAS
FÉLIX FRANCISCO CASANOVA
Nada vale una vida
excepto otra vida,
así la luz de los ojos de madre
guiará mi balsa
serena y abismal.
.................... (15-3-74)
[ De La memoria olvidada, Hiperión, 1990, pág. 73]
IN MEMORIAM J. D. SALINGER (1919-2010)
UN DÍA PERFECTO PARA EL PEZ PLÁTANO
.
—¿Si me gusta qué?
—La cera.
—Mucho. ¿A ti no?
-
Sybil asintió con la cabeza:
—¿Te gustan las aceitunas?—preguntó.
—¿Las aceitunas?… Sí. Las aceitunas y la cera. Nunca voy a ningún lado sin ellas.
—¿Te gusta Sharon Lipschutz?—preguntó Sybil.
—Sí. Sí me gusta. Lo que más me gusta de ella es que nunca hace cosas feas a los perritos en la sala del hotel.
Por ejemplo, a ese bulldog enano de la señora canadiense. Te resultará difícil creerlo, pero hay algunas niñas que se divierten mucho pinchándolo con los palitos de los globos. Pero Sharon, jamás. Nunca es mala ni grosera.
Por eso la quiero tanto.
-
Sybil no dijo nada.
—Me gusta masticar velas—dijo ella por último.
—Ah, ¿y a quién no?—dijo el joven mojándose los pies—. ¡Diablos, qué fría está!—Dejó caer el flotador en el agua—.
No, espera un segundo, Sybil. Espera a que estemos un poquito más adentro.
-
Avanzaron hasta que el agua llegó a la cintura de Sybil. Entonces el joven la levantó y la puso boca abajo en el flotador.
—¿Nunca usas gorro de baño ni nada de eso?—preguntó él.
—No me sueltes—dijo Sybil—. Sujétame, ¿quieres?
—Señorita Carpenter, por favor. Yo sé lo que estoy haciendo—dijo el joven—. Ocúpate sólo de ver si aparece un pez banana.
Hoy es un día perfecto para los peces banana.
—No veo ninguno—dijo Sybil.
—Es muy posible. Sus costumbres son muy curiosas. Muy curiosas.
Siguió empujando el flotador. El agua le llegaba al pecho.
—Llevan una vida triste—dijo—. ¿Sabes lo que hacen, Sybil?
Ella negó con la cabeza.
—Bueno, te lo explicaré. Entran en un pozo que está lleno de bananas. Cuando entran, parecen peces como todos los demás.
Pero, una vez dentro, se portan como cerdos, ¿sabes? He oído hablar de peces banana que han entrado nadando en pozos de bananas y llegaron a comer setenta y ocho bananas—empujó al flotador y a su pasajera treinta centímetros más hacia el horizonte—. Claro, después de eso engordan tanto que ya no pueden salir.
No pasan por la puerta.
—No vayamos tan lejos—dijo Sybil—. ¿Y qué pasa despues con ellos?
—¿Qué pasa con quiénes?
—Con los peces banana.
—Bueno, ¿te refieres a después de comer tantas bananas que no pueden salir del pozo?
—Sí—dijo Sybil.
—Mira, lamento decírtelo, Sybil. Se mueren.
—¿Por qué?—preguntó Sybil.
—Contraen fiebre platanífera. Una enfermedad terrible.
—Ahí viene una ola—dijo Sybil nerviosa.
—No le haremos caso. La mataremos con la indiferencia—dijo el joven—, como dos engreídos.
-
Tomó los tobillos de Sybil con ambas manos y empujó hacia delante. El flotador levantó la proa por encima de la ola.
El agua empapó los cabellos rubios de Sybil, pero sus gritos eran de puro placer.
Cuando el flotador estuvo nuevamente inmóvil, se apartó de los ojos un mechón de pelo pegado, húmedo, y comentó:
—Acabo de ver uno.
—¿Un qué, amor mío?
—Un pez banana.
—¡No, por Dios!—dijo el joven—. ¿Tenía alguna banana en la boca?
—Sí—dijo Sybil—. Seis.
-
De pronto, el joven tomó uno de los mojados pies de Sybil que colgaban por el borde del flotador y le besó la planta.
—¡Eh!—dijo la propietaria del pie, volviéndose.
—¿Cómo, eh? Ahora volvamos. ¿Ya te has divertido bastante?
—¡No!
—Lo siento—dijo, y empujó el flotador hacia la playa hasta que Sybil descendió. El resto del carnino lo llevó bajo el brazo.
—Adiós —dijo Sybil, y salió corriendo hacia el hotel.
-
El joven se puso el albornoz, cruzó bien las solapas y metió la toalla en el bolsillo.
Recogió el flotador mojado y resbaladizo y se lo acomodó bajo el brazo.
Caminó solo, trabajosamente, por la arena caliente, blanda, hasta el hotel.
-
En el primer nivel de la planta baja del hotel—que los bañistas debían usar según instrucciones de la gerencia—entró con él en el ascensor una mujer con la nariz cubierta de pomada.
—Veo que me está mirando los pies—dijo él, cuando el ascensor se puso en marcha.
—¿Cómo dice?—dijo la mujer.
—Dije que veo que me está mirando los pies.
—Perdone, pero casualmente estaba mirando el suelo —dijo la muier, y se volvió hacia las puertas del ascensor.
—Si quiere mirarme los pies, dígalo—dijo el joven—. Pero, maldita sea, no trate de hacerlo con tanto disimulo.
—Déjeme salir, por favor—dijo rápidamente la mujer a la ascensorista.
Cuando se abrieron las puertas, la mujer salió sin mirar hacia atrás.
—Tengo los pies completamente normales y no veo por qué demonios tienen que mirármelos—dijo el joven—.
Quinto piso, por favor.
-
Sacó la llave de la habitación del bolsillo de su albornoz.
Bajó en el quinto piso, caminó por el pasillo y abrió la puerta del 507.
La habitación olía a maletas nuevas de piel de ternera y a quitaesmalte de uñas.
Echó una ojeada a la chica que dormía en una de las camas gemelas. Después fue hasta una de las maletas, la abrió y extrajo una automática de debajo de un montón de calzoncillos y camisetas, una Ortgies calibre 7,65.
Sacó el cargador, lo examinó y volvió a colocarlo. Quitó el seguro. Después se sentó en la cama desocupada, miró a la chica, apuntó con la pistola y se disparó un tiro en la sien derecha.
-
(En Nueve cuentos, Edhasa, 2007. Traducción de Elena Ríus)
JUAN LUIS PANERO

JUAN MANUEL VILLALBA
(Madrid, 1964)
EL OTRO
Acuérdate.
..........Recuerdo el frío malo
mordiendo los tobillos como un perro
violento y caprichoso, y las lentísimas calles
salpicadas de tiempo detenido.
Una noche de invierno me fugué de mi casa.
Durante algunas horas tuve el mundo en la mano:
quebraría el destino como el vaso caliente
que recibe un embate de agua fría.
Duró poco y no tuvo consecuencias;
son cosas de la edad, dijo mi madre.
Pero fue una experiencia extraordinaria.
Probé por primera vez el tamaño de las cosas,
y por eso aprendí mi verdadero tamaño.
Ya de vuelta, en la cama humillada por la huida,
en mi cuerpo dormía otra persona.
El que había probado para siempre
la fruta del dolor, la miel amarga.
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(Juan Manuel Villalba, Todo lo contrario, Valencia, Pre-textos, 1997)
BRUNO MONTANÉ
MIRAR . .................
..............................Para L. M. P. que, no sin una sonrisa, temía ser abandonado.
.....Mira al vacío y ríe,
ríete con los dientes vacíos
-la lógica se reinventa-
el paladar de lo futuro
ya nos pone a prueba.
Siluetas en territorios disímiles
se encienden como bocas
que no debieran callarse jamás.
Cuerpos húmedos en túneles
de fuego, serpientes y monos
anudados a la cruz. Esa cruz
que jode fogosa o apagada.
De niños los curas
siempre me dieron miedo, y
los profesores, los profesores
juiciosos y amables -no tanto-
salían y entraban de los palacios
del Deber y la Nada.
.
Mientras caminábamos mirábamos el vacío.
.
(Extraído del blog Literatura y libres)
JOAN BROSSA

NOCTURNALIA
Pura contra la noche está mi mano,
Riqueza y fuerza me echaré a la espalda;
Busco la calma en lo que pensar pueda,
Donde empieza la queja trazo raya.
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Suelen bastarme el hombre y su misterio,
El azufre que hiero no me daña;
Pero la suma escapa al juicio humano,
Y me sacude el trueno y raya el rayo.
.
Pero no digo que mi error lamente:
–¡Echa raíces, olvidada tierra!
En torno de tu amor dialogando,
.
Cuanto retengo piérdolo con ansia:
Ni siento horror de morir como pienso
Ni pensar como muero me entristece.
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(Joan Brossa, La piedra abierta, Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, Barcelona, 2003)
LEOPOLD VON SACHER-MASOCH
A vosotros los modernos, a vosotros los hijos de la reflexión, os incomoda el amor entendido como goce supremo, os incomoda la divina jovialidad. Ese amor os trae desgracias. Os hacéis vulgares en cuanto queréis mostraros naturales. La naturaleza se os presenta como algo hostil; a los risueños dioses de Grecia nos habéis convertido en diablos y a mí, como a todas las diosas, me habéis transformado en una diablesa. Lo único que sabéis hacer es, o bien desterrarme y maldecirme o bien inmolaros como víctimas ante mi altar, poseídos por una locura propia de bacantes; y si uno de vosotros ha tenido alguna vez la osadía de besar mis rojos labios, peregrina descalzo y con hábito de penitente a Roma y aguarda con paciencia que florezca su seco bastón, mientras bajo mis pies brotan a todas horas rosas, violetas y mirtos, cuyo perfume no percibís.
(Leopold Von Sacher-Masoch, La Venus de las pieles, Tusquets, Colección La Sonrisa Vertical, 1993 )
Venus in furs, Velvet UndergroundDOMINGO LÓPEZ
......................................................................................“A veces lo cuento y alguien se sonríe,
.................................................................................reíd, reíd...” ÑU – La noche del juglar (1999)
La Marilin dijo por la derecha y el Bodeler que por la izquierda y yo al volante y la avenida que se terminaba y había que girar a algún lado y en el asiento de atrás iban magreándose el Janfri y la Monse y la Lida también, a mi espalda, tapándome de vez en cuando los ojos con la manos y diciéndome cu, cu quién soy y en el loro sonaba a todo volumen los Stones y por todos lados había botellas y humo de canutos y risas. El buga, un alfa de pijos, lo habíamos ligado al principio de la noche y ya casi amanecía y fue el Bodeler, tirándose el pegote, quien dijo primero lo del alunizaje, ¿aluni que? pregunto la Monse con las tetas fuera y un yoes trompetero en la comisura de los labios. Jurdeles, nena, pillamos pasta gansa y seguimos la juerga en malibubích. Me salté otro semáforo y otro más de propina y torcí a la izquierda haciendo derrapar peliculeramente las ruedas, saltando el bordillo, rascando la carrocería con un quiosco de la once, ciego perdido, con una litrona vacía bajo el pedal del freno. El pasaje aplaudía, enroscados en el pedo, cantando de joda precaución amigo conductor, la senda es peligrosa y entonces alguien dijo la joyería, al final de la calle hay una joyería, no hay huevos y sonreí maléfico y me lancé a por ella como un toro, a ciento sesenta, pilotando con una mano en el volante y con la otra, para darme ánimos, biberoneando el gollete de la Daniel’s. Detrás, la Lida me comía el cuello a bocaditos, me susurraba guarrerías en la oreja, levantándome en verso la polla, y el coche volaba como una flecha hacia el blanco y entonces dije agárrense mis niños y acelerando a tope empotré por mis muertos el cacharro en la puerta del establecimiento y aquello hizo una escandalera y un ruido de mil demonios y saltaron alarmas y cristales por todos lados y entonces alguien dijo cabrón te equivocaste y fuimos a dar a un ultramarinos o almacén pero igual aprovechamos y salimos corriendo, yo con un jamón, cojeando de dolor, otra con un repuesto de fregona en la cabeza a modo de peluca, el otro tragándose un phoskito y nos montamos pitando en el carro, que arrancó y todo y dí marcha atrás y salimos de naja, sin parabrisas, soltando trozos de chapa, heridos, tarambanas, muertos de risa.
CARLOS OROZA

ALBERTO ARCE
.FILM 5
.
Soy un ente
Un rugido de mutilaciones
Mantis farisea
sofocada en su propia máscara de humo
Estrella nuclear
El clan de los proscritos es mi reino
La sombra del azor se posa en mi mente
.
.................................Nova
Sacrílegas voces me aclaman
El tiempo se agota
Cargo el revólver
.
(Alberto Arce, Lentes para la Media Noche, Ediciones Espiral, 2006)
ALFREDO SALDAÑA
PALABRAS QUE HABLAN DE LA MUERTE DEL PENSAMIENTO
.

(Alfredo Saldaña, Palabras que hablan de la muerte del pensamiento, Zaragoza, Olifante, 2003)
ISLA CORREYERO
Sería una esperanza considerar
Aislado del amor
(Isla Correyero, de su libro Mi coño azul)
DELMORE SCHWARTZ

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PEDRO CASARIEGO CÓRDOBA

( Pedro Casariego Córdoba, La vida puede ser una lata, Madrid, Zigzag, 1988; Madrid, Árdora,1994. http://www.pedrocasariego.com/)
JOSÉ ALCARAZ

IDEA VILARIÑO

FERNANDO PESSOA / ÁLVARO DE CAMPOS
POEMA EN LINHA RETA.Nunca conheci quem tivesse levado porrada.
Todos os meus conhecidos têm sido campeões em tudo.
E eu, tantas vezes reles, tantas vezes porco, tantas vezes vil,
Eu tantas vezes irrespondivelmente parasita,
Indesculpavelmente sujo.
Eu, que tantas vezes não tenho tido paciência para tomar banho,
Eu, que tantas vezes tenho sido ridículo, absurdo,
Que tenho enrolado os pés publicamente nos tapetes das etiquetas,
Que tenho sido grotesco, mesquinho, submisso e arrogante,
Que tenho sofrido enxovalhos e calado,
Que quando não tenho calado, tenho sido mais ridículo ainda;
Eu, que tenho sido cômico às criadas de hotel,
Eu, que tenho sentido o piscar de olhos dos moços de fretes,
Eu, que tenho feito vergonhas financeiras, pedido emprestado sem pagar,
Eu, que, quando a hora do soco surgiu, me tenho agachado
Para fora da possibilidade do soco;
Eu, que tenho sofrido a angústia das pequenas coisas ridículas,
Eu verifico que não tenho par nisto tudo neste mundo.
Toda a gente que eu conheço e que fala comigo
Nunca teve um ato ridículo, nunca sofreu enxovalho,
Nunca foi senão príncipe - todos eles príncipes - na vida...
Quem me dera ouvir de alguém a voz humana
Que confessasse não um pecado, mas uma infâmia;
Que contasse, não uma violência, mas uma cobardia!
Não, são todos o Ideal, se os oiço e me falam.
Quem há neste largo mundo que me confesse que uma vez foi vil?
Ó principes, meus irmãos,
Arre, estou farto de semideuses!
Onde é que há gente no mundo?
Então sou só eu que é vil e errôneo nesta terra?
Poderão as mulheres não os terem amado,
Podem ter sido traídos - mas ridículos nunca!
E eu, que tenho sido ridículo sem ter sido traído,
Como posso eu falar com os meus superiores sem titubear?
Eu, que venho sido vil, literalmente vil,
Vil no sentido mesquinho e infame da vileza.
.POEMA EN LÍNEA RECTA
Nunca conocí a nadie a quien le hubiesen dado una paliza.
Todos mis conocidos han sido campeones en todo.
Y yo, tantas veces miserable, tantas veces puerco, tantas veces vil,
yo, tantas veces irresponsablemente parásito,
indisculpablemente sucio,
yo, que tantas veces no he tenido paciencia para bañarse;
yo, que tantas veces he sido ridículo, absurdo,
que he tropezado públicamente en las alfombras de las solemnidades,
que he sido grotesco, mezquino, sumiso y arrogante,
que he sufrido injurias y callado,
que cuando no he callado he sido más ridículo todavía;
yo, que he resultado cómico hasta a las criadas de hotel,
yo, que he sido motivo de burla para los mozos del puerto,
yo, que he hecho trampas financieras, pedido prestado sin pagar,
yo, que cuando la hora de los puñetazos surgió, me he escondido
allí donde no podían llegar.
Yo, que he sufrido la angustia de las pequeñas cosas ridículas,
me doy cuenta de que no tengo semejante en todo esto en el mundo.
Toda la gente que conozco y que habla conmigo
nunca hizo nada ridículo, nunca sufrió injurias,
nunca fue sino el número uno -todos ellos el número uno- en la vida...
¡Ojalá pudiera oír una voz humana
que confesase no un pecado, sino una infamia;
que contase, no una violencia, sino una cobardía!
No, son todos perfectos, si los oigo y me hablan.
¿Quién hay en este ancho mundo que me confiese que una vez fue vil?
¡Oh campeones, hermanos míos,
largo, que estoy harto de semidioses!
¿Es que no hay gente vulgar en este mundo?
¿Es que soy el único vil y equivocado en esta tierra?
Podrán las mujeres no haberlos amado,
podrán haber sido traicionados -pero ridículos ¡nunca!-
Y yo, que he sido ridículo sin haber sido traicionado,
¿cómo puedo hablar con mis superiores sin titubear?
Yo, que he sido vil, literalmente vil,
vil en el sentido mezquino e infame de la vileza.
.
(Traducción de Ángel Crespo)
.
MIGUEL ÁNGEL BERNAT
.
PETIRROJOS DE LOS TIEMPOS MODERNOS

a Bob Dylan
.
El presente se ha difuminado
se ha convertido en pasado
se ha vuelto real
y a la vez está envuelto en niebla,
como una lágrima
de una mujer que amas,
o las cosas que guardas en ti
y ya no están
La noche está en silencio
tus pasos también
sólo escuchas a tu corazón
llorar conmovido
El camino puede seguir
pero sabes que ya ha terminado
y das gracias por ello
y en la tranquila oscuridad
tu corazón está en paz
.
(Del libro Petirrojos de los tiempos modernos. Extraído de su blog La belleza del silencio poemas de Miguel Ángel Bernat)
JAVIER CÁNAVES
ÁNGEL PETISME
A Ulises, a Simbad, a Marco Polo
he preguntado desesperadamente;
a los dioses errantes, a todos los vagabundos del amor.
A Cyrano, a Stephen Dedalus, a Gulliver
he preguntado desesperadamente.
a los cíclopes, lestrígones y lotófagos,
a todos los cautivos de los vientos solares.
A Sinuhé, al Barón de Münchausen, a John el Largo,
a replicantes, soñadores y malditos,
he preguntado desesperadamente
por el camino de vuelta
del País de los Muertos,
pues en vida se me olvidó decirte,
con las prisas y los atropellos,
que tú eres la más preciosa de la tierra,
el más bello animal –y no Ava Gadner-,
la piedra alucinada y el séptimo sentido.
.
Ni el vellocino de oro, ni el Grial, ni los filtros de Circe,
ni todos los Paraísos Prometidos,
te llegan a la altura del botín,
y -¡tiemblo al recordarlo!-
si volviera a la Vida, si cruzara el espejo,
(siquiera unos minutos),
no me demoraría en zambullirme por tu respiración,
y en buscar por tu piel todas las latitudes,
las benéficas olas, los mapas de la memoria.
.
Se me olvidó decirte
con las prisas y la fugacidad,
que no hay más viaje, ni más camino, ni más sol
que tú, tu juventud, tu compromiso, tu sinceridad.
.
(Ángel Petisme, Amor y cartografía, Lola Editorial, 1992)
JUAN EMAR
Seudónimo de Alvaro Yáñez Bianchi, escritor chileno nacido en Santiago. Sus libros tuvieron escasa repercusión a lo largo de su vida y su obra fue reivindicada después de su muerte. En los años veinte participó del grupo pictórico Montparnasse (Henriette Petit, José Perotti, Luis Vargas Rosas, Manuel Ortiz de Zárate y Julio Ortiz de Zárate). Torcuato (1917) fue su primera obra y a ésta siguieron las novelas breves Miltín (1934), Un Año (1934) y Ayer (1934), que lo acercaban al creacionismo de Vicente Huidobro. Más tarde apareció Diez (1937), colección de cuentos que vino a confirmar la radicalidad de su propuesta artística y la total incomprensión de su obra por parte de la crítica. A partir de entonces dejó de publicar obras literarias, dedicándose a escribir su novela capital, Umbral (1977, una memorable novela de 4.000 páginas, sin parangón en el panorama narrativo del siglo XX. Yo soy un solitario. No tengo esposa ni hijos ni parientes ni amigos. No tengo vicios. Si fumo, es por costumbre, pero no por placer. No voy a los teatros ni a los cines. No tengo amores ni con mujeres ni con hombres ni con bestias ni con objetos. Y trabajar me es duro, trabajar me hace sufrir. Así, pues, no conozco el placer. Exagero. No conozco más que uno solo, uno solo y nada más. Y éste me lo proporcionan justamente esas hojas transparentes que tú me pides cortar. Ponte aquí. (Luego a mi mujer). Señora, póngase usted aquí. (Luego a ambos). Miremos las hojas. Verán ustedes que sus formas y sus sombras al moverse con la brisa, dejan de ser hojas para ser variadísimas clases de peces nadando silenciosamente en un vasto y verde acuario. Vean ustedes cómo pasan, se acercan, se alejan, vuelven, se pegan a los cristales, giran, desaparecen, reaparecen. Entonces, siento cómo el agua del acuario se filtra por el ventanal e, inundándolo todo, me inunda a mí. Y soy a mi vez un pez. Nado muellemente por esta atmósfera, enredándome en el humo de mi pipa. Es mi único placer. Olvidan ustedes que yo no soy un hombre feliz.
(Juan Emar, Ayer, ed. LOM. Colección Entre Mares, 2ª edicion, 1998)
CUAUHTÉMOC MÉNDEZ

LA BALADA DEL VIUDO (¿VERSOS ADOLESCENTES?)
.
Pensar que entre tu cuerpo y el mío
sólo hubo algunas cartas,
música de Rolling Stones entre cigarros de mariguana,
visitas dominicales al panteón,
besos cháfaros,
cachondeos musgosos bajo un árbol a mediodía,
recorridos a museos polvosos,
sonrisas estúpidas junto a una fuente
mientras las caricias envejecían hasta el tope,
conversaciones con tu madre
haciéndole ver las propiedades de la mariguana,
convencerla de que ahí no estaba la trampa.
Después,
algunas cartas espaciadas --pláticas almidonadas--,
lejanas visitas,
hasta que aquellas cosas
se van olvidando.
(Extraído de "Diez poemas y once poetas infrarrealistas", Cuauhtémoc Méndez Estrada -compilador-, El interpretador -literatura, arte y pensamiento-, nº 31, julio 2007)
JAVIER MORENO

Sobre el lomo de la ballena el capitán Ahab, apenas un garabato, agita el brazo mostrando
no sabemos bien qué. Tal vez
la dirección del misterio
.
Un gesto, en fin
al que todavía buscamos sentido
.
Podremos clavar nuestro arpón
rebobinar cuantas veces queramos
.
Tras cada PLAY
el monstruo blanco
acabará devolviéndonos al abismo
.
(Javier Moreno, Acabado en diamante, La Garúa, 2009)
GEORG TRAKL

Sueño y muerte, águilas de tiniebla,
GUILLERMO BALTAR
(Montevideo, 1957)RITUALES PRIMITIVOS
patria
delgada sombra
de los muertos
te buscan
OLIVERIO GIRONDO

APUNTE CALLEJERO
En la terraza de un café hay una familia gris.
Pasan unos senos bizcos buscando una sonrisa sobre las mesas.
El ruido de los automóviles destiñe las hojas de los árboles.
En un quinto piso, alguien se crucifica al abrir de par en par una ventana.
Pienso en dónde guardaré los quioscos, los faroles, los transeúntes,
que se me entran por las pupilas. Me siento tan lleno que tengo miedo de estallar…
Necesitaría dejar algún lastre sobre la vereda…
Al llegar a una esquina, mi sombra se separa de mí,
y de pronto, se arroja entre las ruedas de un tranvía.
( Oliverio Girondo, Apunte callejero, en Veinte poemas para ser leídos en el tranvía (1922) , incluido en Obra. Oliverio Girondo. Editorial Losada. Buenos Aires. 1968)
KEPA MURUA

TENER UN POEMA
Tener un poema de calles estrechas.
De hielo, de agua, aunque no llueve.
Tener un poema agazapado tras el muro
y recorriendo la silueta de un cuerpo
caminando por el asfalto.
Un poema sin dueño, sin firma un nombre.
Y olvidarse que mañana combatirá el hombre
con la paz de sus rezos, que después
aparecerá un nombre en el sitio donde tú huiste.
Poeta lanzado al abismo. Derrota bañada en verso.
Jamás deletreado en lengua alguna.
(Kepa Murua, Cavando la tierra con tus sueños, Ediciones Calambur, 2000)
ELADIO ORTA

la o es un pozo sin fondo / aparcar
un poema en el tiempo / y esperar
a que llegue la muerte / comiendo
naranjas mandarinas
.
no tiene ranuras por donde quebrantarla
bandadas de pájaros mudos / se arrojan
a la espiral interminable del nadismo
con los ojos escondidos en vomitaduras
.
de ceguera / animal de dos patas en fase
de extinción / amenazado por el virus
corrosivo del cemento / otro ritmo
.
en el fondo del pozo / la poesía se convierte
en mercancía en manos de mercaderes
reflejada en el fondo del pozo sin hache.
(Eladio Orta, Antisonetos, Baile del sol, 2008)
POETAS DEL ROCK XV: KEVIN AYERS

DIDN'T FEEL LONELY TILL I THOUGHT OF YOU
VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ

DESPUÉS DE TANTOS AÑOS
Les vi después de tantos años
hablando de incesto y fin de raza
con ojos cansados de niños
que no quieren dormir
.
Leopoldo Michi y Juan Luis
Castrillo de las Piedras
y el presentimiento ya inequívoco
de la locura
que había en aquella casa
como un aura de ensueño
mientras ellos fumaban y bebían
conjurando a sus fantasmas
y entonando obscenos
mantras de inquietud
.
y allí estaban los tres
que presagiaban la demencia
de un futuro que al llegar aún fue peor
.
y yo les miraba o admiraba
y comprendía de sus lágrimas
que jugar a ser maldito
es tan hermoso y arriesgado
porque nadie hay capaz
de confundir al tiempo
sin curtirse luego en el olvido
.
y réquiem por los santos.
.
( Vicente Muñoz Álvarez, Parnaso en llamas, ed. Baile del Sol, 2006)







