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DAVID PÉREZ VEGA



     CASABLANCA
 (Sueños de un seductor, Woody Allen)

En el sobrio blanco y negro de la pantalla,
la gabardina perenne de Humphrey Bogart le dice
a Ingrid Bergman todo lo que le tiene que decir.
Sin variar una repite sus tensas palabras
que ya oí idénticas tantas veces.
«Siempre nos quedará París,
lo habíamos perdido y ahora lo hemos recuperado.»
La cámara se eleva abandonando los pasos
que chapotean en la pista de aterrizaje.
«Éste es el comienzo de una gran amistad.»

Sé que estoy sonriendo
tras mi pijama de lento domingo por la tarde.
Fuera, con pasos de animal decrépito,
el cielo oscuro se adentra en la noche verdadera.

A los tipos como Humphrey Bogart siempre les quedará París,
a los tipos como nosotros siempre nos quedará Casablanca.

(David Pérez Vega, Siempre nos quedará Casablanca, Tenerife, Baile del Sol, 2011)

MARCUS VERSUS


IDENTIDADES


se puede desmoronar en dos minutos la cabeza de un poeta
echar por tierra todos sus versos y sus tristezas sabor a plástico envenenado.
se puede desmontar en dos minutos la cabeza de un suicida en potencia
hacerle frenar las cicatrices de la vida y sentarle junto a un olmo desbocado por el otoño.

se puede hacer callar a un cantante.
se puede hacer pensar a un borracho.
se puede hacer sufrir a un héroe.
pero entonces ya no serían ellos,
y la vida necesita poeta y suicidas, cantantes, borrachos y héroes que lloran.



 (Marcus Versus, poema extraído de su blog MARCUS VERSUS)

NURIA MEZQUITA


AUSENCIA

Cuando regreses, no habrá cambiado nada,
sólo la ciudad,
pero yo no.


Ya las casas están dormidas,
las luces apagadas,
las calles caminan abandonadas,
las vías descansan muertas
y el cielo tornó a oscuro.
Es el fin de otro día,
el pellizco prolongado de esta espera
que nunca acaba
como una larga despedida,
como una ausencia a medias,
dilatada,
como un puñetazo en mi esperanza
el tic tac que punza una y otra vez mi cabeza,
como un corte en el oxígeno de mi alma
cada vez que pregunto,
cada vez que de nuevo escucho

Hoy tampoco hay carta.

(Nuria Mezquita De Haro, poema extraído de su blog DALTON TROMPET)

FRANCISCO RUIZ UDIEL



CADA CUATRO AÑOS NACE UNA POETA SUICIDA



A Sexton, Plath y Pizarnik 
                 Nacidas en 1928, 1932 y 1936





           Cada cuatro años la muerte
abre la llave del gas de una cocina,
se fuma un cigarrillo en el sofá y espera.

Otras veces enciende el motor de un automóvil
dentro del garaje
y canta Chair in the Sky,
un poco de jazz no despertará
a las muñecas recién maquilladas, piensa.

Cada cuatro años la muerte toma
anfetaminas para adelgazar,
pero se le pasa un poco la mano
y ya no despierta.

No se pone triste, ni alegre, ni neurótica,  no,
pero cada cuatro años
la muerte amanece lúgubre
y observa la tarde roja
desde una ventana.
Alguien trata de invocarme, dice,
y cierra amargamente los ojos.

A mí me da pesar, no sé,
es como si ella quisiera decirnos
o contarnos algo desde su delgado rostro blanco,
como si estuviera cansada de estrangular mujeres.
Yo la conozco muy poco,
pero me consta aborrece
su funéreo oficio.
Últimamente la han visto respirar
cierto aire suicida. 

Cada cuatro años a la muerte
se le irritan los ojos,
sabemos que ha llorado, lo sabemos,
pero callamos,
sabemos también que busca algún vientre
y como ella no tiene el privilegio
de la carne materna
aferra entonces sus fríos y delgados dedos
en el primer ombligo que encuentra.

Por eso cada cuatro años algunas niñas
ya vienen muertas.


(Francisco Ruiz Udiel, Poesía ante la incertidumbre, Madrid, Visor, 2011)

CHUS SANESTEBAN




PARTIR

Desnuda, sobre la fina arena, el Atlántico se llena de mí.

Los pies se adentran volviéndolos cuerpo invisible.
Avanza.
Me tenso.
Rodea mi cuerpo. Inmóvil, disfruto y sufro del elemento que tengo sobre mí.
Lo beso.
Me ciega.
Partir.


AÚN NADIE

Sé qué no quiero:

vendrá y no estaré ,    
                                         
remanso, curvas del camino
y cuando venga la luz
llorará febrero en ti.
Solo febrero.

(Poemas extraídos del blog Puzle de versos)

IOAN ES. POP


NO EXIT

no recuerdo para nada el tiempo cuando me trajo al mundo pero
por apresurarse me trajo directamente al otro mundo.
ahora se esfuerza para que yo parezca vivo, que sufra menos,
apila a mi alrededor muebles y dolor,
paredes de escombros que ella espera que me vistan algún día,
para que parezca que yo también soy de este mundo.
no tiemblo más ahora con mi piel pero tiemblo ahora
con las paredes y tiemblo como si vistiera
sólo una camisa fina y mojada pegada a la espalda.
y mi casero también se dio cuenta
que tiemblo, porque tiemblo con las paredes de su casa
y un día me echará también de aquí
porque el sudor ya sale por la argamasa
y chorrea en su habitación.
si hubiera tenido también esperanza, este sótano de la buhardilla,
este pijama mojado de ladrillo y cal,
hace tiempo que se hubiera derrumbado sobre mí, se lo juro.
tengo que llamar a un médico, juro por Dios.
estoy tan empapado que tienen que pasarme por fuego.
no por casualidad, para poder desaparecer,
los griegos inventaron a los romanos.
 
 
(Ioan Es. Pop, No Exit, Tenerife, Baile del Sol, 2010)

VICENTE VELASCO MONTOYA


TANKA XI

Como Timantes
arrojado a la pira
del gran Heracles
sigo tensando el arco,
frío arco de la vida.




HAIKU I

La voz escucho
De los alegres pájaros
En la noche ebria.




INDIGNADO. TANKA XII

La melodía
de los marinos griegos
en Salamina,
fue su arma, su victoria,
hoy, canto y libertad.



(Poemas extraídos de su blog  Ningun lugar)

GSÚS BONILLA


COMO UN DIOS

puedes usar el corazón de precipicio
y de latidos
las ganas de saltar;

en ocasiones
un traje de cemento
es lo más ligero para llevar de equipaje,
claro que, aunque todo esté perdido
siempre queda ropa impoluta
y sin arrugas
que al menos servirá en la mortaja

sin embargo, siempre fui... o
mejor dicho, yo soy más
de levantarme en las caídas
y resucitar

en los terceros días.


(Gsús Bonilla, Ovejas esquiladas, que temblaban de frío, Madrid, Bartleby Editores, 2010)

RAMIRO GAIRÍN MUÑOZ

QUE CAIGA EL FAVORITO


Hacemos el amor a media tarde
y luego nos duchamos
y nos ponemos ropa diferente
y nos arreglamos nos maquillamos
como para borrar
un rastro impropio antes de salir

y no nos damos cuenta
de que la ciudad nos pide olor a sexo
nos quiere despeinados
igual que un folio en blanco.


(Ramiro Gairín Muñoz, Que caiga el favorito, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2011)

MANOLO ROMERO

SE ADVIERTE A LOS QUE VAN EN EL POEMA...


Se advierte a los que van en el poema
que tengan precaución con las señales,
si no, terminarán en un soneto.

Cuidado con el cruce, ceda el paso.
En el siguiente verso hay un STOP.

En este mismo verso se la dieron...
el místico, el erótico, el frenético...,
las tres celeridades en un punto,
las tres desdichas en el mismo estrépito...

BMW, Citroën, Fiat Brava...
funden chatarras, marcas y retales
con sus historias en los maizales
que bordean los campos de La Nava.

La culpa es de la física, que acaba
donde empiezan los puntos cardinales,
la culpa es de sus fórmulas letales
y del azar, que las interpretaba.

La química descubre las verdades:
champán, Benedictine, cocaína,
Ron Negrita... Y entre la barahúnda,

Cristóbal de Morales y Sabina
se funden con el chunda, chunda, chunda...
con el ansia, el amor, las soledades...


(Manolo Romero, Música de sombras, Madrid, Visor, 2004)

T. S. NORIO

T. S. Norio

¿Pero adónde vamos ahora
si del tanto trabucar por los caminos
nos ha ardido toda la vida entre las manos
y ya no hay paso que dar
donde no engañe una derrota?
¿Adónde vamos ahora, a ver nuevos paisajes
y rostros y ciudades y amigos con los que irse de juerga
si en cada curva o cada esquina, al doblegarla,
al girar la cabeza para decir con una voz peliculera:
vamos por aquí, hay un tugurio que es demasiao
se nos ha hecho la encontradiza nuestra vida,
nos ha dado un codazo de compinche
y con un gesto perezoso nos ha preguntado si realmente,
si en verdad era aquello lo que estábamos de hacer?


(T. S. Norio, Tres poemas, Tenerife, Baile del Sol, 2009)

ELOÍSA OTERO


El acto de la escritura es posterior al dolor. Lo suscribe.
Odio esa tristeza vulgar que transmite el texto.

Te lo voy a decir de otra manera:
quiero que aprendas del duro ejercicio del habla,
del rigor que exige la puesta en escena de los sentimientos más audaces.

(Eloísa Otero, Cartas celtas, Volumen CI de “Provincia”, Colección de Poesía, ILC, León, 1995)

AGRON TUFA


ORFEO

Tu vida - tan perfectamente aprisionada,
Sin titubeos envuelta y prieta
Entre las capas esféricas de una cebolla
Sacrificó, ah, su alma
Con los últimos secretos:
Cuando el filo del cuchillo brilló
Punzante, apuñalando
Tu tierno corazón,
Aturdido de ficticias erudiciones.
Las lágrimas de Eurídice en la cocina
Otra causa no tienen
Más que el hecho
De que tú no eres sino un ingrediente lacrimoso
En la asidua ensalada familiar.


(Traducción de Ramón Sánchez Lizarralde)

ROQUE DALTON


LO QUE ME DIJO UN ANARQUISTA ADOLESCENTE

                                                                   (Este proyecto no es original. Me fue comunicado por E. B.,
obispo en sus ratos de ocio, quien a su vez lo recibió de labios
                                                                del anarquista adolescente que menciono, de oficio retratista)


No matéis a los curas, pueblos que despertáis y caéis en la cuenta
de la estafa más grande que edad alguna oliera.

Por el contrario estimulad su cría,
cebadlos uno a uno con esmero acucioso.
Así podréis ir luego montados en curas gordos al trabajo
-la gasolina siempre tiende a subir-,
dejarlos amarrados a la puerta del bar,
decir -oh desdeñoso ancestro que os resurge-
que el vuestro está más brioso que los otros mostrencos.

Los domingos llevaremos a los niños a las carreras de curas
-único juego de azar que será permitido-
en las cuales brillarán los descendientes pur sang de los obispos.

Habrá curas de tiro y carga, curas trotones, curas sementales,
y tendrán los establos olor a santidad.

Los curas inservibles serán embalsamados
y vendidos como adornos de salón:
la tonsura podrá servir de cenicero.

(Roque Dalton, Antología, Tafalla, Txalaparta, 1995)

VIOLETA C. RANGEL


YO usaba las palabras rotas,
las quebradas,
las que irían a morir mañana mismo
en un contenedor,
y las usaba a posta,
a pedradas,
porque sólo en lo que muere
yo soy yo,
sin nada más, 
ni nada menos.

(Violeta C. Rangel, Cosecha roja, Baile del Sol, 2007)

LETICIA CORTÉS


A FUERZA DE MARTILLAZOS
Porque se me rasgó el amor
En las púas siniestras del destiempo;
Porque me deshollaron vivas
La dignidad y la esperanza.

Enriqueta Ochoa

Para Abril Medina


PORQUE ME DIAGNOSTICARON MAL EL HAMBRE,
se me desnutrió el corazón.
Por todo lo infértil que he sido,
las tempranas ganas de masturbarme.
Porque se me fue el himen por el lavabo,
los platos se me despegaron de la boca.
Todas las noches que deshice el amor,
las veces que como Mantis copulé.
Porque el óvulo se me rompía en el trayecto,
los brazos llenos de gravedad íntegra.
Se me rasga el agua que flota hiriente,
cuentagota de reloj asustado.
Es que dilapidé tus manos en mi pelvis,
acepté a fuerza de martillazos tu lengua en mi camino.
Hubo olores de pronto
tan amargos como tu saliva,
instantes de los cuerpos dormidos
acumulándose en la muerte.
Es que no me dabas tanto odio para amarte,
no tenía las manos alineadas a la tierra,
es que todo este amor de querer ser madre,
la sangre infecta.
Acepto mi debilidad
mis dientes de púas filosos.
Todo este amor que no tengo.
Porque mi nombre está enfermo y me duele.
Porque empuño mi cordón umbilical y me veo aún enfetada.


(Leticia Cortés, Lámparas de sueño, 2006)

DAVID GONZÁLEZ


ESTO ES LO QUE HAY



(David González, El demonio te coma las orejas [1997-2008]. Poesía de no ficción, Glayíu Editorial, 2008)

CRISTÓBAL NAVARRO


MUNDO

Extremadamente sutil es la piel del mundo

piel de niño, no es fácil, remontarnos
a la esencia porque la esencia es inexistente.
Ni el vocablo más adecuado para esto, no da reflejo...
el hambre... dentro de cualquier esquina
el mundo en su totalidad es esquina,
mi madre en su tierna juventud era esquina,
la vertiente dormida, apocada, del ser, también es esquina.
La esquina cobija, ya no es donde duermen los deseos
Allí es donde se sufre... Donde las lágrimas caen
y se pisotean, donde el más dichoso es el rey
que decapita...
Es sin ninguna duda donde las manos del hombre se tornean
a fuego.
SÍ, el mundo es pobreza...
Inmundicia es el vocablo y su reflejo N-O-S-O-T-R-O-S.

(Poema extraído de su blog Puzzle de versos)

PEDRO DEL POZO


En los equipajes apresurados de los fugitivos
habitan mis raíces-

tengo necesidad de distanciarme
para no sentir el aliento del monstruo
ni sus huellas marcadas sobre el rostro
de los que han ido quedando atrás-

algún día llegaré
y seguiré vivo para contarlo-

prometo que estaré vivo para contarlo−



Nos buscamos unos en otros
anhelamos miradas y palabras
con la verdad entre las manos

como luciérnagas que iluminan brasas incandescentes−


(Pedro del Pozo, Distancias. Poemas de los océanos zigzagueantes, Baile del Sol, 2010)

VLADISLAV JODASEVICH



EN LA CALLE ESTABA MEDIO OSCURO...

En la calle estaba medio oscuro.
El brillo de la luz en la cortina ondeó.
La ventana golpeaba bajo el muro,
La sombra veloz de la pared huyó.

Feliz quien de cabeza hacia abajo cae:
Por un segundo para él el mundo es otro.



(Vladislav Jodasevich.Traducción de Jorge Bustamante García.Golpe de Dados. Revista de Poesía. Número CLXVIII, Volumen XXVIII, "Poesía rusa del Siglo de Plata", Bogotá, noviembre/diciembre de 2000)

MARIO LEVRERO


CAZA DE CONEJOS
LXXIII
           El idiota es un ser que salpica. Para hablar con él hay que estar alerta o mantenerse a cierta distancia, por sus reiteradas eyaculaciones o el estallido de sus globos de baba. Algunos le salen muy grandes, como enormes e irisadas pompas de jabón. Se desprenden de su boca, flotan suavemente en el bosque, llevados por la brisa, eludiendo los árboles. A menudo, un cazador absorto en su presa, pendiente, tras un árbol, de los menores movimientos del conejo, esperando el momento preciso para dispararle sin errar, es tocado de pronto por uno de estos enormes globos, que estalla y lo baña de la cabeza a los pies con una baba espesa y gomosa.

LXXXIV
           Es tal la repulsión, el asco, el horror que nos provoca la vista de un conejo, que si por casualidad hallamos alguno cuando vamos al bosque a cazar elefantes, tiene la virtud de despertar en nosotros una crueldad a la vez refinada y atávica. Rápidamente instalamos en un claro una cruz de madera, y clavamos a ella las manos y los pies del conejo; en su inmunda cabeza colocamos una corona de espinas, y nos sentamos a su alrededor a contemplar cómo agoniza, durante horas, mientras le escupimos y le lanzamos nuestros peores insultos.

(Mario Levrero, Caza de conejos, Montevideo, Ediciones de la Plaza, 1986)

FRANK RUFFINO


MAÑANA NEGRA DE SÁBADO NEGRO

Despertar bajo el estruendo
de gatos riñendo en el tejado.
Consigo llegar a la mesa
para derramar el café caliente
sobre mi mano.
Llama mi amigo el poeta
de la ciudad lejana
(el poeta que dejó
su brazo en la batalla)
y amenaza con tomarse
una botellita de GRAMOXONE,
no sin antes preguntarme
si será más apacible
cortarse las venas,
irse poco a poco
en un sueño de infancia.
Le hago desistir de su campaña
por acercarse gratuitamente
a la muerte, convenciéndole
que en tal caso mejor
seguir bebiendo alcohol,
menos nocivo para la salud.

También hoy será un día duro
para la artritis de mi anciana madre.

Timbra el teléfono
y una mujer exigente
pregunta por Jesús,
cuatro veces le explico
que desconozco a ese señor,
cuatro veces me dice
hijo de puta bastardo.


Quedo fijo en el techo
con la mirada perdida,
el teléfono descolgado
entre las piernas,
diciéndome que nada
de este día es real:
los gatos pendencieros no existen,
el café caliente derramándose tampoco
un poeta de oscuros bebedizos,
ni la artritis de mi madre existe
menos la señora que preguntaba
por un tal Jesús,
tampoco existe Jesús.

(Frank Ruffino, del texto inédito “Náralit” [Poemas y Antipoemas], 2011, extraído de su blog Poeta Frank Ruffino [De la tierra de "Náralit"] )

GUSTAVO CAMPOS


DESDE EL HOSPICIO

Me alimento de poetas
que fracasaron en su vida,
de aquellos que prefieren un verso
a los labios de la mujer que aman.

De los que construyeron a la orilla del mar la fe,

como de la soledad su tumba. De aquellos a los que no dije:
las esperanzas son un laberinto disfrazado de atajo.

De a quienes les soplé una órbita de tristezas
y quedaron atrapados
en el centro del misterio, como dentro de un remolino.
De esos me alimento.

Soy bestia: lanzo pecados.
Derribé gigantes en la era de David.
Convertí en monstruos los molinos
y las piedras en pan.

Soy el sol que entra en los humanos,
y después, cuando ha recorrido su cielo,
les deja un monstruo por ocaso.

Escojo, al azar, poetas
y los convierto en tristes o exultantes.

Me alimento de poetas
porque ellos creyeron que me hacían cuando sólo fueron mi reflejo.


III

Nadie ama a otro como a sí mismo.
W. Blake

No amo a nadie como a mí misma
y a la humanidad
no puedo retenerla en un espejo.
Cuánto me repugnan los poetas,
tan inocentes; creen inventarme,
creen que me ocultan,
que me salvan.


(Gustavo Campos, Desde el hospicio, Honduras, Editorial Nagg y Nell, 2008)

INGEBORD BACHMAN


HABLAR CON UN TERCERO

Y he elegido a laY he elegido a la
muerte, para todas las
confesiones ella, le he
contado, a esta muerte
disparatada, a la que no
puedo imaginar, a la que
puedo provocar rápidamente,
pero nunca imaginar, le
he contado.

La muerte, a la que le he contado
tiene la amargura de treinta
píldoras, mide una
caída por la ventana, y
le digo, al estar sola
con ella, ella tan larga
tan larga como una caída por la ventana,
ella tan corta, larga como un sueño,
hasta que le quite al sueño
las preocupaciones por
mí, le cuento a este
tercero.

Digo: hazme ver su
boca, y ese ojo
hazme ver cómo era,
dale marcha atrás,
hazme ver cómo
digo:
Otra vez, y
soy.


(Ingebord Bachmann,  No sé de ningún mundo mejor , Ediciones Hiperión S.L., 2003)

CLEMENTE DE PABLOS MIGUEL


Poema de CARTAS A LESBIA

(Clemente de Pablos Miguel, Cartas a Lesbia, Valladolid, Editorial Azul, 2009)

FERNANDO SARRÍA


La pérdida no es solo una estancia de múltiples palabras,
la vacía llamada, la respuesta sin rostro.
La pérdida se nutre del lado de la sombra,
su hélice del tiempo, la amarga sensación
de un atardecer sin regreso y sin excusa.


(Fernando Sarría, Babel en las manos, Olifante, 2011)

SONIA FIDES

GENÉTICA

Sonia Fides



(En AA. VV., José Ángel Barrueco y Mario Crespo ed., Viscerales, Ediciones del Viento, 2011)

DOLORES GARCÍA GIMÉNEZ


HAIKÚ PRIMERO

Los dedos y la frente
llenos de tinta.

Tu primer verso.




SOLILOQUIO DE PENÉLOPE

                                                                    “…es vuestro matrimonio, vil encierro.
                                                Quédate, Ulises, sé un cerdo".                                                               

                                                                      Silvia Ugidos, "Circe esgrime un argumento"

Quédate, Ulises, sé un cerdo.
Si regresas, romperás
una historia que tejí
con mis silencios.

La mujer que ahora soy,
cobarde y ojerosa,
ha aprendido a navegar
en solitario.

Si regresas, después de librarte
de todo probándolo todo,
te espera un destino más que infame.
Ahora… ya no eres Nadie.


(Poemas de Dolores García Giménez publicados en la página http://www.elpontdeparaules.com/ )

RAQUEL CASTRO

Hubo
un
vestido

rajado

donde
las
abejas
recolectan
el
polen.


El
rocío
se
encarga
de
mantenerme
húmeda
y
una
leche
 que no me gusta
me
impregna
 el
paladar
y
se
escurre
 se cuela en la muela picada
se mezcla con mis humores
con mis sabores
con mis ardores
salada
pero
agria
O es...
es polen


El polen de abeja 
se
deshace
cual
excremento
de
vaca
que es el que nosotros usábamos
para sellar
la
puerta
del
horno
que
cocía
cocía el pan.

El horno cocía el pan

Hay determinado temblor que sé que sale de mi cuerpo helado que debe ser el que conmueve a los que aún se acuerdan alguna vez de mí. Es el rocío, querría explicarles. Es el rocío.   


(Poema inédito de Raquel Castro)