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MARÍA TERESA CERVANTES


UNA mano me empuja hacia la noche.
Un pájaro herido se desploma por la
fuerza de los años, el viento de la vida
ha destrozado sus alas.
Mis sueños rozan la tierra y la luz de mis
ojos se va perdiendo en la oscuridad.
En la opresión de la espera
se percibe un sollozo.

(María Teresa Cervantes, Cartas a un apátrida, Huerga & Fierro editores, 2011)

RICARD MILLÀS


A LEONARD COHEN.

Suzanne no existe
solo vive en la cabeza de un loco de atar
Suzanne no vive
le dibujaron los pechos un día

tiene el alma frágil como un pañuelo rasgado
tiene el corazón partido y
el cerebro marchito de tanto mirar un vaso vacío

Suzanne sería un parásito del paraíso
y un malabarista sin cuerda y
un mal rato en la casa de invitados

corre por la ardiente arena
sin zapatos
danza con tus pies desnudos
en el vientre de los desconsolados.



FILOSOFÍA.

Lúcete
y muéstrale al mundo
que un montón de
palabras
pueden bajarle la falda
a la más recatada
sumérgete en el puro
azul
de los pensamientos
vence al gigante
arroja el escudo al suelo
y golpea directo a los
morros
vive en presente
besa a la más hermosa
róbale un guiño
a la muerte
patéale el culo
al dictador
lúcete
lúcete
viaja al sol
y enciéndete un cigarrillo
sin filtro
cierra la luz
y espía al vecino
mangonéale
su intimidad
y verás que siempre
alguien hace el
ridículo
más que tú. 


(Ricard Millás, La sombra del felino, Versos & Reversos, 2011)

ÓSCAR ALBERDI SAINZ

IN MEMORIAM




AMO LA NOCHE

Vivo en la noche; me oculto en ella
de la luz del día que, por si no lo sabéis, mata;
porque son las radiaciones del día a día
con sus tantos meses y años de aburrimiento,
con sus décadas de decadencia y lustros de desengaño,
los que consumen, arrugan y envenenan la piel
y lo que pudiera quedar dentro.

Por eso vivo la noche; bebo la honda oscuridad
de escuchar al mar en silencio
mientras mezo mi reflexivo insomnio,
estremecido por esa grata sensación de frío
que recorre con un rugido mi cuerpo
metido, como mis manos
en los bolsillos, dentro del abrigo;
y mis ojos contemplan hipnotizados
las brasas incandescentes de una hoguera
de parpadeantes luciérnagas que hacen de estrellas
a las que pido predicciones acerca de mi futuro.

Atrapo las noches para usarlas como cebo
en el barullo de los bares de copas,
mirando a los ojos sin vida como los de los peces
de mujeres sin brazos ni calor en los labios,
mientras aguardo a que un rayo parta mi cabeza,
desahogándola de críticos pensamientos
y la arranque esa música estridente
que surge de violar a un silencio
excavado en el vacío;
eso sí, sin borrar en ningún momento
la permanente e inalterable sonrisa
estirada hasta ser mueca,
- que alarga las patas de gallo
y marca como surcos más profundos las arrugas-,
y es que pocos conocen la dura rutina
en que se convierte la obligación de hacer
que todas las noches lo sean de fiesta en el osario.

Me alimento de la noche
y no abandono sus calles
ni dejo de morder sus orillas
más que cuando recibo la alarma
del canto nervioso de los pájaros
hambrientos de amanecer
deslumbrados por el espejismo
de las luces de las farolas aun encendidas;
cuando sucede eso, abordo como quien se sube
a uno de esos espectrales autobuses nocturnos,


mis tísicas sabanas y la cómoda realidad,
en que me abastezco, de mis sueños;
y todo, porque siento que el día
con sus febriles exigencias
tira de mí como el peso muerto
del cuerpo que ahorca al suicida,
que lo aplasta contra la acera.

Amo los ruidos imprecisos
y el silencio de estampida de la noche
porque en ella releo lo hoy escrito
con la conciencia de ayer.


(Poema extraído de su blog Conviviendo con el caos)

RAFAEL SARMENTERO



POÉTICA DEL CASI
El remate que se estrella en el larguero
tras acrobacia que cierra
una jugada imposible
en el último suspiro del partido.
La película soberbia y turbadora
de ciento veinte minutos,
derrumbada en un instante
por un giro innecesario de la trama.
O el amor que no cuajó por un detalle.
En fin, todos esos actos
de sutil carnicería
que habrían sido perfectos con tan poco.
La suprema redondez insatisfecha.
La hermosura masoquista
de la gloria que se escurre.
Esa infinita poética del casi.

(Rafael Sarmentero, Dadá DemodéEditorial Amargord, 2011)

ITZIAR MÍNGUEZ ARNÁIZ



Llevas planes de futuro en la memoria 

Arrastras la maleta 
Sobrecargada de pasado 

Te detienes 
Aspiras 
Y es tan limpio 
El aire 
Que corta la respiración 
Hasta atragantarte 

Miras a los lados 
Y nada 

Miras atrás 
Tu sombra 

Miras al frente 
Y hay tanto horizonte 
Que te preguntas 
Cómo es posible vivir aquí 


(Itziar Mínguez Arnáiz, Luz en ruinas, Visor, 2007)

MARTÍN RODRÍGUEZ-GAONA



DIOS ES UN DEEJAY Y APENAS BAILA SU PROPIA MÚSICA

Carteles de los años veinte, versiones
recién bajadas y distintos compañeros de piso.
Comparten conciertos -Rufus Wainweight,
            Franz Ferdinand,
La habitación roja- que, como una voluta de humo,
ponen en marcha el desfile habitual
de colores espontáneos, bien definidos.
Los amigos preparan bebidas intensas
con hierbas aromáticas y azúcar.

Mirando postales y fotografías de ciudades
hoy lejanas, celebran nacimientos, contratos por obra,
            amores canallas.

No tienen corazón para decirle a sus padres
que la guerra continúa y nuevamente
están muy cerca de los que han perdido.



(Martín Rodríguez-Gaona, de su poemario Madrid, línea circularque será editado en DVD Ediciones. Poema extraído del blog del poeta David González Los valientes andan solos)

ERIC F. LUNA



A LA PUTA LUNA


Es de noche
y el agua resbala sobre mí
como jugo gástrico
deshaciendo la doble piel:
la de las apariencias.
Y ahí estás otra vez, vieja
excrecencia.
En tu papel de voyeur nocturna.
¿Te gusta lo que ves?
Te desentendiste de nosotros.
No quisiste saber nada y
ahora
brillas en la noche
como un grumo de cocaína
sobre la tapicería del coche.
Inerte y sucia,
Sucia luna.
Ni despegarte del nombre
puedo,
puta.
Cursi no es escribirte este
poema.
Cursi es quedarte mirándote
y balbucear palabras tontas
cuando sólo eres una piedra
que se quedó dando vueltas
gobernando mareas y reglas.
Cantarte con falsedad sería
tan cínico
como mandar besos de apoyo
al tercer mundo.
Yo no te canto, te lloro
como a ese hermano mayor
que te libra del matón de
turno.
Éste es tu momento.
Rebélate.
Haznos girar sobre ti.
Desborda los mares.
Barre con todo.
Comienza ahora tu mandato,
a ti me encomiendo.
Y con mis hermanos nocturnos
te grito
en el único idioma que comprendes.



(Poema extraído del fanzine Manifiesto azul, nº 11, Otoño 2011)

NORBERTO LUIS ROMERO


PRECOCIDAD


   Fue sobre las dos de la madrugada. Los padres dormían y no supieron nada hasta que oyeron los disparos, corrieron a la habitación del niño y descubrieron aterrados la cama vacía. De allí se precipitaron escaleras abajo hacia el salón, donde habían sonado los tiros. Lo que vieron les quitó el aliento: su hijo todavía empuñaba la pistola caliente, explicó el comisario a Cruz, el forense. Y prosiguió, señalando los tres cuerpos yacientes casi al pie del arbolito navideño: no llevan documentos, pero está claro que no son de aquí.

Pero el hijo...

El comisario se adelantó a la curiosidad de Cruz:

Las nuevas generaciones son precoces. Este debe tener entre nueve y diez años. Al parecer, oyó ruidos abajo, se levantó de la cama. Sabía perfectamente dónde guardaba la pistola su padre…, y bajó decidido. Señaló hacia el pasillo y continuó:

Se llama Pedro, está con sus padres, uno de nuestros hombres y la psicóloga en la cocina, padres e hijo bajo los efectos del shock. Pobre criatura, no deja de tiritar, permanece con los ojos muy abiertos, no pestañea y mira al vacío.

El forense hizo un amago.

Es inútil, Cruz, llevamos un par de horas intentando que nos diga algo, pero no quiere hablar, únicamente repite una palabra: carbón, carbón, carbón…


(Texto extraído del blog Hankover)

MARI CRUZ AGÜERA


       Tanto poeta grita con sus versos,
canta sobre el papel,
                                 respira tinta
y dibuja en el viento la palabra…
Pero mi voz,
                   mi voz es hilo frágil
que pende de un silencio.



POEMIÉRCOLES DE CENIZO


   Me levanté temprano para verte,
y sabes cómo adoro dedicar mucho tiempo
a explorar los jardines de Morfeo,
pero ansiaba decirte algunas cosas
que no tienen espera.
Me salté el desayuno y el espejo;
no te moleste pues mi desaliño:
se debió a tanta urgencia.
Trepé la verja y me enganché el vestido
–por eso voy así medio desnuda
del alma para abajo–
dejando al descubierto arañazos antiguos.
Que no te duelan
pues son de un tiempo oscuro
en que tú no eras gato de mis sueños.
Se me rompió el tacón saltando un charco
(parezco más pequeña que otros días),
y luego no arrancaban mis zapatos...
¡En fin!, que ha sido toda una odisea
llegar hasta tu vida hecha un desastre
para escuchar por voz de la portera
que te mudaste a un cuerpo más lujoso.



(Mari Cruz Agüera, El hilo frágil, Nº 12 de la Colección de poemarios María del Villar, 2007)

JOAQUÍN ORTEGA PARRA

IN MEMORIAM


El infierno es la ausencia,
fuiste en decir, Verlaine, que tanto sabes
de amores desgraciados.


Y peor que el infierno es esta muerte,
a un palmo escaso de la boca yerma;
de los ojos parados, que no quieren,


-de flor en flor, punzantes-,


libar las emociones y los besos.


Y peor que la Muerte es esa otra
helada soledad de compañías.


Quedaron muy atrás sus estandartes;
figuras tristes, viejas, harapientas;


en tanto que tu tren camina raudo,
cercano el desplomar de sus rugidos.


Estiércol y estiajes te reclaman.


(Joaquín Ortega Parra, Un río interminable. Antología poética, Esquío-Ferrol, 2004)

MARINA CENTENO


QUIETUD


Es la situación la que se burla
de las estaciones
la rudeza del viento en la mampara 
donde se agita la voz

Es en domingo cuando se ajusta la falda

y deslizo los dientes entre el muslo

Hasta el periódico
trae noticias desteñidas

y el café se derrama en el estómago
mientras leo tu nombre

en la neblina que forma la distancia


(Poema extraído de su blog Poemas de Marina Centeno)

ALDO Z. SANZ




cuevas y caminos
los resortes    las góndolas

nunca es peligroso amar

en el cuenco de la sopa camina la lámpara
de la noche    el ungüento que arde

somos los que sueñan    sin timón
sin brisa 

   (Aldo Z. Sanz, Nada en la boca, León, Colección Provincia de poesía nº 128, 2004)

PABLO ENRIQUE AROSTI



PERTURBACIÓN

De pronto se le trabaron las palabras en la garganta cuando vio las piernas entreabiertas de la joven. Eran esculturales. Por encima de la rodilla un cerquillo bien alineado delimitaba el césped de vellos que se internaba bajo su falda. Él quiso ver más pero sabía que no debía. Se volteó y con la tiza puso en el pizarrón «Fisiología» en lugar de «Filosofía».



AMOR A SEGUNDA VISTA

Aún era de madrugada y Lucio se fumaba un cigarrillo recostado al espaldar de la cama. Todavía no podía explicarse cómo había llegado allí, y más aún, la cínica ironía del amor, oculto durante tantos años tras el rostro dientudo y pálido de su secretaria, que ahora dormía desnuda y satisfecha del otro lado de la cama.





(Textos extraídos de su página de relatos  http://www.facebook.com/pages/Pablo-Enrique-Arosti/261015580600292)

ALBERTO INFANTE



NO HAY GODOT EN BECKETT

Que seas irlandés, flacucho y desgarbado,
y salgas de un cine junto al Sena,
y sea el invierno del 38,
y te apuñale un vagabundo
que sobrevivas,
y vayas luego hasta la cárcel
y preguntes “¿por qué lo hiciste?”
y él, tranquilo, responda “y yo qué sé”,
algo tendrá que ver me digo
con que en el 52 Estragón y Vladimir,
en medio de la nada
hablen, peroren, disparaten,
se crean necesarios
esperen a quien no vendrá,
Godot nunca vendrá.
¿Cómo va a venir si ya sabe lo que le espera?

(Alberto Infante, Los poemas de Massachussets, Vitruvio, 2010)

LEO ZELADA


UNDERGROUND POET

Basta ya a tanta autocomplacencia. No soy guay. Ni me gusta el buen rollo. Dices que soy borde, porque prefiero la mirada franca y desafiante a lo Marlon Brando, que la sonrisa falsa a lo Penélope Cruz.

Pero qué puedo decirte,

Soy un poeta,

Para tu pijo pensamiento, quizás un muerto de hambre, un vago sin oficio, un alcohólico irredento, un amante ocasional, un marginal sin remedio.

Pero me da igual. Porque el silencio me pertenece.

Porque cuando ustedes se acojonan de miedo ante el relámpago, yo encuentro en el trueno el esplendor de la poesía.

Escribir poesía no es una moda que se me pasará cuando acabe la universidad. No voy a un recital de poesía, por mis 5 minutos de fama.

La poesía es mi puta forma de ver el mundo, es el ardor que atraviesa mi garganta, el humo del cigarro, que va matando día a día mis pulmones, mis pestañas reventadas de cansancio y ónix negro, son mis vísceras repletas de palabras como amebas vivas.

La poesía me ha salvado del abismo. Porque lucho contra la muerte a cada instante, en cada plaza y calle de Madrid. Y en cada verso.

No quiero más oscuridad y lamento, deseo un poco luz.

Escribir no es para mí una pirotecnia verbal o una terapia a través del lenguaje. Esto no es Operación Triunfo. Existe 4 millones de parados y gente durmiendo en la calle, mientras tú hablas gillipolleces en el micro, “poeta”.

El mundo se cae a pedazos y algunos divos creen que están en el diván de sus egoístas depresiones. Que la poesía es show y entretenimiento. No les tengo pena. Yo no caigo en el cuento de la autocompasión. Ni el de tus rimas edulcoradas, ni el de tus rapeos demagogos. La rebeldía falsa que acaba cuando llegas a la casa de tus padres.

La poesía no es un circo.

Si un poeta no habla de lo humano, no es poeta.

Los poetas verdaderos no tenemos vacaciones. No tenemos nómina, no tenemos contratos permanentes laborales, no tenemos piso propio, por qué no le chupamos la polla a nadie.

No tenemos hipotecada nuestra conciencia.

Nos ha tocado vivir una época en crisis, es cierto. Y qué más da, escribiremos entonces nuestros mejores poemas y novelas.

Porque mi vida es una mierda a veces, y sin embargo, aún puedo ver el resplandor detrás de la niebla.

Porque recostado sobre mi balcón, aun puedo vislumbrar el esplendor de las constelaciones.

Los poetas, somos los gatos libres que contemplan con ojos puros la noche.

Somos los guerreros de la palabra que aun bajo el cielo limpio, pueden ver flores amarillas.

Somos el canto de las aves que nos acompaña en las mañanas.

¡Follemos a la crisis!

Y patearemos entonces el culo a dios, y de pasada al nazi papa. Y al sistema capitalista, los mercados, los horarios, SarkozyBerlusconi, Zapatero, Rajoy, Obama, Putin, el tecno-house, el darkstep y el puto Euribor.

Quizás lo perdamos todo.

Pero qué importa,

Pues seremos entonces

Los más grandes perdedores del mundo.


(Texto extraído de la bitácora de Leo Zelada Diario de un Dragón)

ÁNGEL PANIAGUA



UN POETA ESPAÑOL PREVÉ SU MUERTE


Aquí dejo este libro,
resultado final de tanto esfuerzo
por hablarle a la vida con coraje.


No pretendo decir que haya vencido,
que haya dado con esa entraña leve
que transmuta la lengua y las palabras
y las torna sencillas, perdurables.


No he tratado con él de dar respuesta
a los grandes enigmas que nos forman
desde que somos esto
que ya no quiero ser.
                                 Quizás resulte
monocorde, agrio a veces, pero el tono,
aunque amargo, es el único que suena
veraz a mis oídos.
                           Mis asuntos
están todos en orden, mis pecados
no le importan a nadie.


Me siento ya muy sucio.
                                     Voy al baño.

 
(Ángel Paniagua, Monólogos en el vacío, Colección Planeta Clandestino # 97, Logroño, 2011)