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MARIO MELÉNDEZ



LA ÚLTIMA CENA


Y el gusano mordió mi cuerpo
y dando gracias
lo repartió entre los suyos
diciendo “Hermanos
éste es el cuerpo de un poeta
tomad y comed todos de él
pero hacedlo con respeto
cuidad de no dañar sus cabellos
o sus ojos o sus labios
los guardaremos como reliquia
y cobraremos entrada por verlos”

Mientras esto ocurría
algunos arreglaban las flores
otros medían la hondura de la fosa
y los más osados insultaban a los deudos
o simplemente dormían a la sombra de un espino

Pero una vez acabado el banquete
el mismo gusano tomó mi sangre
y dando gracias también
la repartió entre los suyos
diciendo “Hermanos
ésta es la sangre de un poeta
sangre que será entregada a vosotros
para el regocijo de vuestras almas
bebamos todos hasta caer borrachos
y recuerden
el último en quedar de pie
reunirá los restos del difunto”

Y el último en quedar de pie
no solamente reunió los restos del difunto
los ojos, los labios, los cabellos
y una parte apreciable del estómago
y los muslos que no fueron devorados
junto con las ropas
y uno que otro objeto de valor
sino que además escribió con sangre
con la misma sangre derramada
escribió sobre la lápida
“Aquí yace Mario Meléndez
un poeta
las palabras no vinieron a despedirlo
desde ahora los gusanos hablaremos por él”

 


(Mario Meléndez, El circo de papel, Círculo de Poesía, 2009)

JAVIER CODESAL




La frontera
levantada con sacos vacíos
realmente no delimita
Allí mismo convive el ruido
de una multitud que la ignora




(Javier Codesal, Feliz humo, Periférica, Caceres, 2009)

FERNANDO DÍAZ SAN MIGUEL



MEMORIA

La memoria de un hombre
se construye
con pedazos de arcilla,
con el resto que queda pegado a las paredes de la entraña,
con besos fracasados.
La memoria de un hombre se construye
con lo que hay de mentira en los recuerdos,
con promesas,
con café y aspirinas,
con libros desgastados por el uso, con poemas olvidados,
con absurdas historias
que conducen al mito,
con miradas furtivas en vagones, y cuerpos
entrevistos en la sombra.
La memoria de un hombre,
revivida y violada a cada instante,
es un reflejo de luz en la mañana,
las tardes entregadas al asueto,
son tu risa y tu voz de este momento,
el sonido horadado que atraviesa el asfalto,
que es el tiempo, los símbolos propicios
y el color del olvido.



(Fernando Díaz San Miguel,  Poemas Finales, Diputación de Salamanca, 2003)

FRAN PICÓN




AVANCE SIN PAUSA

Somnoliento y perdido,
deambulas por los rincones
de tu existencia,
en busca de una  sonrisa
derrochada en algún lugar
de entre las sombras
del pasado.

Caminas,
a través de las ruinas
que pueblan los sentidos,
esperando saborear
el aliento de un minuto
compartido.

Las distancias
sólo coexisten en las fronteras
de las arrugas de la piel
y las ausencias se asientan
en los meandros de un cuerpo,
lacerando de vacíos
el ocaso de tus sueños.

Si decides mantenerte
adormecido o despejado,
en el fondo, no importa.

Las saetas de un tiempo
perdido prosiguen
su avance sin pausa,
mientras, en el olvido,
se acomoda la orla
de tu sonrisa,
perfilada en los labios
del ayer.


(Fran Picón, Alambique de vestigios, Quadivium, 2012)

BATANIA



LA MUERTE


Por tanto,
la locura sabe mi nombre
y los féretros fueron calumniados:
la muerte es un retiro,
la muerte es una gárgola,
la muerte es la alfombra y turba necesaria,
pero yo
entonces
pregunto
por qué al primer disparo me saltaron los dientes
de leche,
por qué mi padre está muerto
y a salvo
y siento míos sus gusanos,
por qué me siguen comiendo,
día a día,
cada minuto,
por qué esta noche
los trenes huyen como leopardos,
no os entiendo,
la gente se muere
y no os atrevéis a cortar las calles,
no quemáis los contenedores,
no lanzáis piedras contra ellos,
no escapáis de los antidisturbios,
os odio, me dais asco,
quisiera meteros un cactus en la boca
o que ardierais en una pira
con vuestras biblias de cobardes,
queréis acostumbrarme a la muerte
pero la muerte
no es ninguna maestra,
no es ningún telescopio,
la muerte no es un atlas,
no da sabiduría,
la muerte no da nada
más que miedo,
silencio,
soledad
y rabia.


(Batania, Neorrabioso. Poemas y pintadasEdiciones La Baragaña, 2012)

VLADIMIR GARCÍA MORALES


Cómo puede
llevar tanto dolor
un hombre

y pasar sin ser visto




(Vladimir García Morales, El despertar , en http://tierralarga.blogspot.com/)

JAVIER CARNICER


POLAR


La mirada celestial se retira a descansar del universo. 
Mientras apaga la luz, si mira por debajo de las nubes, enrojece.
Tal vez avergonzada de la tierra, como queriéndose morir bajo la almohada.
Tapándose la cara muy despacio, escondiendo quemaduras, casi con el ojo ya cerrado.
Si mira por debajo de la luna, aparecen con fiebre las primeras estrellas.
Tan pálidas, parece que también nos hayan visto, y de lejos.
Una, haciendo de guía, ha muerto a los ojos de la ciencia, y el carro del cielo carga su cadáver.
Aunque deje a su paso algo de luz, hemos perdido el norte para siempre.
Hay un campo de exterminio en las alturas.
A nuestra imagen, a nuestra semejanza.
Primitivo, insensible en un punto de mira, a la caza se dedica el pensamiento.
Al conocimiento infeliz.
Y a quitarles la vida a las estrellas.


(Poema-letra del tema que le da título a un disco de Javier Carnicer y Justo Bagüeste Puedes escucharlo aquí: http://bagueste-carnicer.bandcamp.com/track/polar)

PEPE PEREZA




YA NO ME QUIERES

Y llegaron los días que dejaste de quererme.
No lo niegues, habías dejado de quererme. Lo notaba en tu respiración, en la forma de lavarte el pelo, en cómo te sentabas en el suelo con las piernas cruzadas. Me lo decían tus pestañas, tus uñas, los lóbulos de tus orejas, incluso los ácaros que dejabas en la cama me lo decían: “Ya no te quiere, ya no te quiere” El viento cuando soplaba, tus braguitas colgadas del tendedero, ellas también me lo decían. Fui consciente de ello al verte caminar. Cuando te apartabas el flequillo yo sabía que no me querías. Si bebías agua lo sabía, al fregar los platos, al cerrar los ojos y al abrirlos. Sabía que ya no me querías, lo sabía. Si fumabas era porque no me querías y si no fumabas, tampoco me querías. Ya no me querías. Habías dejado de quererme y me lo demostrabas al darle cuerda al despertador o al hacer uso del retrete. No, no me querías, ya entonces no me querías. Lo sabía el gato, la lámpara y el felpudo de la entrada. Me lo decía el guiso que se cocía en la olla, las cortinas del salón. Me lo decían las canciones que escuchábamos y los libros que leíamos. Me lo chivaban el cepillo de dientes y la maquinilla de afeitar. No me querías. Yo era consciente de ello. También el florero y el polvo que flotaba en el aire. Y los destellos en la pared y la funda del sofá… Todos lo sabían. Y sufría porque no me querías. Se lo confesaba a las baldosas del pasillo. Con lágrimas en los ojos se lo decía. Hablaba con ellas y les decía que no me querías. Me sinceraba explicándoles que no me querías. Si dudaba solo tenía que mirarte para saber que no, que no me querías. Aunque lo niegues lo cierto es que no me querías. Y sufría, porque cuando más te quería yo, tú ya no me querías.


(Texto extraído de su blog Asperezas)

BENJAMÍN LEÓN



Niega la noche
su lamento de niebla
bajo los árboles.
De sus húmedas plumas
oscurecen los cielos.


(Poema de Benjamín León extraído de la antología Aquel agosto de nuestras vidas y 100 balas de plata clandestinas, Planeta Clandestino, 2012)

JUAN RAMÓN VÉLEZ




BLUE HOSTEL

La habitación 101 es hoy
una tundra de hoces y caracoles de hielo,
el nido
de esos ácidos nocturnos
—y sus surcos indelebles—
que la verdad regurgita.

  
LA HUELLA

Ya ha pasado, y su estela
de oquedades y galerna
permanece y reverbera
afiebrando la cadencia
de la espera.


(Juan Ramón Vélez, Días de limo y losa, Ediciones Oblicuas, 2010) 

PEPE RAMOS




AUTODEFENSA

Revuélcate en tu mierda a diario.

Siéntate frente al espejo
y échate en cara tus defectos.

Recorta tu rostro en las fotos,
escribe tu nombre en el suelo
y escupe con rabia sobre él.

Ensáñate;
no escatimes esfuerzos
hasta verte reducido a cenizas.

Que nadie sea capaz de añadir
más dolor al que tienes.

Que nadie encuentre un sitio
donde clavar su puñal.

Tómalo como algo personal.

Construye tu propio holocausto.

Que se jodan tus enemigos.



(Pepe Ramos, La ansiedad del escapista, Huacanamo, 2012) 

JOSÉ DANIEL ESPEJO



TÚ CONTRA LOS BEATLES


Ama tu vida. Ama tu trabajo.
Ama la libertad. Ama (ésta sí que es buena)
la literatura. Ama las puestas de sol.
Ama algo. La Cámara de Comercio
de Nueva York tuvo un eslogan
muy parecido, buy something,
en un período de recesión. Ama,
esto o lo otro. Ámalo todo, dicen
un poco como Moisés
cuando bajó de las alturas. Pero resulta
que amar una cosa implica odiar otra,
que nunca es gratis. A mí me pasa
cuando me miro al espejo
y noto el desequilibrio, el vaso
que se vacía sobre otro
que ya estaba lleno. Y no te cuento
lo que pasaba, cuando te quería
con esa misma imagen. Pero está bien:
el amor, el odio, dibujando
figuras en blanco y negro
cuando son de verdad, tatuando
frases para siempre en la fina piel
de nuestro corazón, que es el único
autorizado para dar consejos
tipo ama el bosque, ama tu ciudad
etcétera, etcétera. Y que apenas los da
porque sabe de lo que habla.


(José Daniel Espejo, Quemando a los idiotas en las plazas, Editum, 2001)

ANDRÉS GARCÍA CERDÁN




STARS


Tenemos fe en el veneno. Sabemos dar nuestra vida entera todos los días.
                                                                                           Arthur Rimbaud


Todos los días das tu vida entera.
La das como quien da
por ganado su tiempo
y no regresa ya nunca a la muerte.
Quien vive como si la vida fuera
el encuentro salvaje, el veneno
fértil de una luz nunca vista
aprende a respirar en el lenguaje
de cobre de la flor de la mañana
y en el lenguaje azul
de las alturas sobre las cabezas
y en el lenguaje puro y enigmático
de la tarde que cae –nadie sabe
desde dónde– sobre la noche.
Todos los días das tu vida entera
como quien le hace al cielo
una ofrenda de estrellas extinguidas,
un sacrificio innecesario,
un altar increíble de palabras


(Andrés García Cerdán, Carmina, Náusicäa ed., 2012)

JOSÉ LUIS PIQUERO




ORACIÓN DE CAÍN

  

Gracias, odio; gracias, resentimiento;
gracias, envidia:
os debo cuanto soy.
Lo peor de nosotros mantiene el mundo en marcha
y la ira es un don: estamos vivos.
De quien demonios sean las sonrisas,
derrochadas igual que mercancí­a barata,
yo nunca me he ocupado.
Gracias por no dejarme ser inconstante y dulce
mientras levanta el mundo su obra minuciosa de dolor
y nos hacemos daño unos a otros
amándonos a ciegas,
con torpes manotazos.
Yo soy esa pregunta del insomnio
y su horrible respuesta.
Bésanos en la boca, muchedumbre, y esfúmate,
que estamos siempre solos y no somos felices.
Gracias, angustia; gracias, amargura,
por la memoria y la razón de ser:
no quiero que me quieran al precio de mi vida.
Gracias, señor, por mostrarme el camino.
Gracias, Padre,
por dejar a tu hijo ser Caí­n.


(José Luis Piquero, El fin de semana perdido, DVD ediciones, 2009)

LUCAS RODRÍGUEZ LUIS


CHUPA CHUPS

Vuestro sistema no funciona,
practicáis extracciones al pueblo llano
la clase trabajadora que financia vuestro status,
hacéis transfusiones invisibles
números que no son reales, cuentas, balances
engordáis a los más gordos,
vuestros colmillos son insaciables
entre las sombras perpetráis vuestros siniestros tejemanejes
da miedo este sistema vampírico
políticos, banqueros y demás
ya me habéis chupado bastante la sangre,
ahora lo que podríais hacer
es chuparme la polla.


(Poema de Lucas Rodríguez Luis, extraído de la Antología dirigida por Sonia San Román Strigoi. 25 poemas vampíricos. Un homenaje a Bram Stoker, Colección Planeta Clandestino, 2012)

ANTONIO ÁLVARO SÁNCHEZ




BEREBER

no hay más mar
que el del recuerdo
te lo dice un bereber
del cemento.



ANÁLISIS DE LA REALIDAD

esta decadencia
como la del imperio romano
va para largo.



CCTV

Vigílalos de sí mismos
que el frío ojo se convierta
en el dios que no tuvieron



 (Poemas de Antonio Álvaro Sánchez extraídos de su blog Coplas a la muerte de una época)

ENRIQUE CABEZÓN



es posible aceptar el juicio
cuando nos llega a través de otras bocas
que quizá nunca conocimos
así ha de ser
piensa el trigo de la langosta
si la Historia ha sido siempre un rumor interesado
y dios está cabalgando nuestros lomos
de muchacha violada
así ha de ser



(Enrique Cabezón, Dios cabalga los lomos de las muchachas, El Árbol Espiral, 2005)

CRISTÓBAL SOTO CALISTRO



POEMA PESIMISTA PARA UNA ESTACIÓN HIPÓCRITA


Vuelca los hechos al punto en que haya que 
dejar de creer en nosotros
A ese tiempo en que nuestras facultades dominaban lo cotidiano
A ese lugar en que el aire puro era lo común 
Y las risas nada más que risas limpias
Hace mucho ya de eso

Ya llega otra vez la primavera 
Y huele como si todo estuviera bien
Como si la vida tuviera un gran motivo de ser
Y todos compartieran una alegría de otro tiempo

Trata de que esta vez todo lo sucedido
No sea más 
que el peor de los deseos del sujeto más deshonesto del mundo
Y no seamos sucios resultados de la suerte más oscura

No hay manera de empezar de nuevo este 
fin de agosto casi cálido 
lleno de sus aromos florecidos

Ahora se fabrican moldes con la forma de esta ciudad
en alguna lejana industria anacrónica

ya ni sé porqué te pido todo esto
estás más lejos que nunca 
para que puedas siquiera
oír algo de este murmullo. 
Es cierto que los preámbulos de septiembre y tú
son una unidad de hecho
Innata
Así ha sido siempre 
Tal vez por eso te encargo sin autoridad
La tarea de retroceder o de avanzar por el tiempo
hasta que esta habitación fría no exista y 
no tenga la necesidad de escribirte

Ya se viene la estación hipócrita
en que todo te incita a la felicidad
a pesar de golpes de estado y torres gemelas
hay que celebrar 
pero sigues muy lejos, prefiero el invierno con su decadencia honesta
y su frío, frío 

Hace tiempo que no pensaba en esto
tal vez del agosto anterior
en donde sí estabas 
en donde era más llevadero olvidarse un poco de las miserias
o incluso la miseria misma podía ser pintoresca y simpática
sí, era cuando estabas.

Esta vez no hay oportunidad 
De que alguien nos acompañe en medio de los parques
Y baile y se emborrache con nosotros
A menos que volvamos, claro, y 
no nos creamos lo que somos ahora
a menos que vengas y me acompañes 
a menos que la primavera no llegue y sigamos sufriendo de manera legítima en el invierno
a menos que no haya sucedido todo esto 
o alguien haga estallar la fábrica de conductas
como acto libertario pro salvaje
o quizás se agoten las ganas de sobrevivir
o tal vez miles de cosas que no sucederán 
y que aún si lo hacen temprano o tarde 
tú seguirás estando lejos y 
y yo me quedaré acá
sin fingir jamás 
todos estos parques interiores



(Poema de Cristóbal Soto Calistro, extraído de su blog Hasta El Asco)

VANESA PÉREZ-SAUQUILLO



INVENCIÓN DE GATO

VIII
en el cuarto amarillo
los amantes encienden las palabras.
Qué importa lo que duren, si prenden rápido,
si se tiñe la cama de reflejos de plata, azul, rojo,
naranja, si no suena otra cosa, si los miedos
se escapan y florecen
las quemaduras de la sábana.
Las palabras se afilan
con fuego de palabras.
Los amantes ensayan.


(Vanesa Pérez-Sauquillo, Invención de gato, Calambur, 2006)

RAMÓN MÉNDEZ ESTRADA



VOZ DE ARDOR
  
No basta la conciencia del sufrimiento
ni la presencia del dolor
para obligarte a desistir del jugo
que le quieres sacar
a tu efímero paso por el mundo:

La intensidad
por la que estás dispuesto
a vender tu cuerpo en pedazos
al dolor futuro,
por un tanto módico
de placer presente.



(Ramón Méndez Estrada, La Edad Dorada, en http://ramonmendez.infrarrealismo.com/Poesia/LaEdadDorada.htm)

LAYLA MARTÍNEZ


No dejéis solos a los niños
o celebrarán rituales
sádicos y crueles.
No los dejéis solos
o arañarán las paredes
con sus pequeños dientecitos
llenos de odio
y se clavarán agujas
en los genitales
y darán de comer insectos
a sus muñecas
y les arrancarán la cabeza.
No dejéis solos a los niños
o jugarán a ser adultos
y les daréis asco
y pena.



(Layla Martínez, El libro de la crueldadLVR Ediciones, 2012)

MARÍA ELOY-GARCÍA



DECLARACIÓN DE PERSONA FÍSICA

el contribuyente uno
sin pensión compensatoria
ni anualidad por alimento
declara aquí el valor catastral
de su inmueble metafísico
su ejercicio fiscal oh dolor
ya no tiene ventanas
tan existencial es su prisa
que aquí le ves a tus pies
divina entidad pagadora
sin cónyuge computable
con la única verdad de lo impuesto
lo que declara es la catástrofe
porque sabe que la muerte
jamás devuelve lo que computa



(María Eloy-García, Metafísica del trapo, ed. Torremozas, 2001)

LUCÍA FRAGA



... Y TODO DESAPARECERÁ


Algún día todo lo que hoy contemplas
no será más que un puñado de cenizas y olvido.

Cuando el mundo decida abrirse
como una profunda brecha,
no me despertéis.

Quiero hundirme en ese enorme abismo 
con los gritos amordazados de los hombres
que ya no puedan salvarse,
mientras la boca se les llene de sangre
de tanto apretar las mandíbulas y rezar para Nadie.

Cuando la boca del universo
se vista de viejo Saturno,
que nadie me nombre en voz alta.

Quiero irme cuando todo desaparezca,
dentro de un sueño narcótico y delirante,
sin ver el terror en sus caras
y el paseo macabro de muertos mutilados,
con las bocas cosidas a puñal y los ojos sin ojos.

Cuando termine, por fin, este largo camino,
no me despiertes,
tan sólo sella mi boca y mis ojos con tus labios.

Cuando todo acabe,
seré la ultima en marcharme
y, entonces, despertaré
entre sábanas grises y sendas de carne humana.
Y tras contemplar el derrumbe ya no cabrán opciones.

Sólo podré decir:
"Hijos que nunca tendré,
 de esta miseria os he librado".




(Poema de Lucía Fraga extraído de su blog Nostalgia del acero)