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JAVIER LASHERAS



CANCIÓN DE ATARDECER


Yo en el delirio de la sombra,

tú desnuda como un rayo.

Yo mirando tu silueta,
tú esparcida como un beso.

Yo mordiéndome los labios,
tú acariciando el agua y el cielo.

Yo bebiéndote de lejos,
tú buscando la salida.

Y tú con todos los colores
cuidando del misterio
de la flor y su licor.

Pero yo con dudas y serpientes
curándome del tiempo
de los besos y el amor.

Tú y yo
pero, seguramente
él.



(Javier Lasheras, La paz definitiva de la nada, de Martín Huarte,  Endymion, 2000)

KARMELO C. IRIBARREN



LA SOLEDAD ES ESO


La calle
tras la última sesión;
veinte llamadas
perdidas
sin respuesta;
otras tantas cervezas;
en el frío gélido del amanecer,
un tipo
atravesando un parking
hacia su coche...

La soledad es eso,
ahora lo sé:
                  lo que hay
antes y después de tu nombre.



(Poema extraído de la antología Disociados, Ya lo dijo Casimiro Parker, 2013)

ALFREDO RODRÍGUEZ




FUENTE DE GARGAFIA


Dicen que la vida está en otra parte,
que puedes continuar manteniendo apariencia,
al otro mundo para su disfrute,
para manifestarle tu buena voluntad,
que a este mundo ni quedaron las brasas,
pájaros inmóviles en el aire.

Que no se traicionase tu secreto,
la fuente está cegada, a no dudar,
con refinadas artes sortea los peligros;

lo único que pides
que tu vida ya sea
sólo un mal recuerdo sin ningún nombre,
carne para los perros,
botín incalculable,
despojarla del oro que pueda contener.



(Alfredo Rodríguez, De oro y fuego, ed. Los Papeles del Sitio, Sevilla 2012)

MIKEL VARAS




YO SOLO, ME PIERDO

Con la brújula me pierdo.
Sin caminos, sin senderos.
Entre zarzas rasgo las llamas 
y me pierdo.

Atravieso el horizonte 
y la madrugada cae desecha.
Los manantiales desolados
y me pierdo.

Me avergüenzo de ser quien soy.
Es hora de dejar de mirar al suelo.


(Mikel Varas, poema extraído de www.mikelvaras.com)


JUAN LÓPEZ DE AEL



SENTADO EN EL BORDE DE UN VASO

Apático, vacío
Me asomo al borde
De un vaso de cristal
Que hay en la mesa
Y me siento
Cual mono pequeñito.

Tan pequeño
Que sentado en el borde
Del cristal
Doy un salto
Y me lanzo
Hacia el fondo
Rompiéndome en pedazos.



(Juan López de Ael, Sentado en el borde de un vaso, Ed. Arte Activo, 2003)

NÉSTOR VILLAZÓN




MEMORIAS DEL TIEMPO PRESENTE

Cuento mis días por los libros
que no he escrito, las mañanas de derrota,
los paraísos siempre artificiales.
Voy calmando mi sed de plenitud
acrecentando mi sed de vanidad,
vivir un día más
para tener un cigarrillo menos.
Vamos. Date prisa. Te espero
para subirnos a la monotonía.



EPÍLOGO

No creo que haya nada más triste
que mirarte a los ojos
y no verte en ellos.




(Néstor Villazón, Otra maldita tarde de domingo, Vitrubio, 2012)

LUIS NATERA MAYOR



FLORECERÁ LA LÁGRIMA

Lo que falta es el dios
y lo que sobra el nombre,
abominable forma 
encarnada en lo espúreo.
La carencia es dolor
o deseo incumplido,
y mientras no retorne
el ansia a su origen
florecerá la lágrima
como una primavera irrefrenable



(Luis Natera Mayor, Memoria del dolor A-Z EDICIONES, 1998)

MARIO CUENCA SANDOVAL






DREAM IS OVER


“P: En ese disco hay una canción: “Dios”. Una letanía que dice: “No creo en la Biblia, no creo en los naipes, no creo en Hitler, no creo en Jesús, no creo en Kennedy”, etc. Y termina: “No creo en Los Beatles. El sueño ha terminado.” (…)
R: (…) No sé cuándo me puse a hacer la lista de las cosas en las cuales no creía. Hubiera podido continuar largo tiempo. ¿Dónde detenerme? ¿En Churchill? Era necesario que me detuviese. Me detuve en Los Beatles. Porque ya no creo en los mitos, y Los Beatles son un mito. Ya no creo más en ellos. El sueño ha terminado.”
(Entrevista a John Lennon en la revista Marcha, Uruguay, extra de 1971).


John Lennon no quería ser un Beatle
Rimbaud ya no quería ser Rimbaud
Virgilio quiso destruir la Eneida
Chet Baker se tiró de una ventana
Jack London se voló la tapa de los sesos
y Carver y Bukowski y Malcolm Lowry
se hicieron polvo el hígado
La corte de suicidas y nihilistas
a los que idealizamos
tropezó en algún punto de su vida
con ese No central con ese núcleo
no sabría nombrarlo
la desidia
tal vez
esa cuchara helada debajo de la lengua
ese ya no querer seguir queriendo
Tropezando con esto en un instante
sobre el que convergían todas y cada una
de sus pequeñas quiebras cotidianas
llegados a ese punto
cómo habrían de salvar
aquello en lo que ya no confiaban
Fue por eso que Anne Sexton se durmió para siempre
abrazada al monóxido de carbono
Por eso Ganivet se sumergió en las aguas congeladas del Duina
Por eso Ingeborg Bachean prendió fuego a su cama
Debe ser tan incómodo el adentro
el interior del vientre de la orquídea
donde se asfixia el héroe



(Mario Cuenca Sandoval, Guerra del fin del sueño, La garúa, 2008)

JESÚS CÁRDENAS SÁNCHEZ


PRECIPITARNOS AL VACÍO


Muy cerca las campanas de la iglesia
como si anunciarán una pesada salvación.
Un viento cristaliza la ciudad.
Un rastro desvanecido de estrellas
sobre un río que ya no fluye.
Desde la elevación de lo sublime,
precipicio sin igual, vertiginoso tajo,
resbalar hasta el más hondo vacío.
Las ramas asomadas trepidaban
sobre el acantilado,
metáfora de nuestros corazones.



(Jesús Cárdenas Sánchez, La luz de entre los cipreses, Ediciones en Huida, 2012)

LUCÍA DE FRAGA



RECOGE EL GUANTE Y PÉGAME, VALIENTE

Un dólar es un dólar en cualquier idioma,
sobre todo, para un buscavidas como yo,
recién llegado a Buenos Aires.
 Sólo hay que saber cuándo dejarlo.

El mundo hasta entonces
me parecía bastante grande,
pero aún no podía imaginar
lo equivocado que estaba.

El odio provoca una vertiginosa sensación
mucho más intensa que la del Juego.
Puede que Tío Pío tuviese razón,
y yo no fuese más que un paleto con smoking...

Pero ella, Gilda, seguiría siendo la misma mujer.
Ninguno de los tres teníamos pasado.
Sólo futuro: “¿No era algo más que algo casual?”.
Brindamos por una  mujer y su desgracia.

Sabía que Ella no podría soportarlo...
Era demasiado supersticiosa.
La recogería como la ropa sucia de él.
Estaba atrapada. Allí, en aquella jaula.

Yo tenía su voz metida en la cabeza.
Era cierto: El foco deslumbrante la seguía.
Tiró el armiño y cantó aquella maldita canción
cómo si en cada nota se fuera desnudando.

Una vez dijo me dijo que me odiaba tanto
que me arrastraría con ella
y más allá de su propia perdición.
Dos idiotas enamorados:

Eso era lo que éramos.
Ya sabéis, chicos, cómo suena:

“Put the blamen on ..., Boy"
La culpa siempre la tuvo “Mame”.



(Lucía de Fraga. Poema extraído de su blog www.luciafraga.blogspot.com)

EZEQUÍAS BLANCO


Desde que tenemos muerta el alma ...

Desde que tenemos muerta el alma
no hay litigio ninguno entre nuestros sentidos
no hay disputa fijada por valores dudosos...

Nuestras mentes crean sueños sin cesar
sueños sin peso rodeados de sombras
cuyos vuelos no proceden ni de noche ni de día
de los templos del aire del poder de los dioses
sino de las heridas de los más desgraciados...

Aunque ha habido verdad en nuestros hechos
todo lo percibimos como una gran mentira...

Desde que tenemos muerta el alma
somos capaces de engendrar sin embargo
esperanza en las urbes miserables
porque en nosotros alienta el trágico espíritu
de los héroes antiguos: ni verdaderamente vivo
ni verdaderamente muerto.



(Ezequías Blanco, Una ceja de asombro, Huerga & Fierro editores, 2010)

SANDRA SANTANA



UNA TIRADA DE DADOS: PRECAUCIONES DE USO


Eviten que el curso de la vida se pliegue,
que permanezca idéntico a sí mismo
conteniendo todas sus potencias
                                           en la pira
                                         del presente.
No es broma, así dispuesto se convierte en un material
sorprendentemente inflamable.
Sólo al respirar el tiempo interviene,
desarrolla su función depurativa.


(Sandra Santana, Es el verbo tan frágil, Pre-Textos, 2008)

EL ÁNGEL




PRÉNDELE FUEGO



Nunca sabes estar callado

¿ Por qué no te paras a pensar de vez en cuando ?

Tienes todo el planeta a tu disposición

Lo tienes todo

Préndele fuego


(El Ángel, Los planos de la demolición, Ed. Detursa, 1994 )

LUIS OROZ



SEÑALES

Nunca entendimos bien el porqué de las muescas,
el temor a lo efímero,
esa oscura obsesión de permanencia
que tienen los amantes cuando ya todo importa.

Doblábamos las hojas de los libros
que hablaban, sin saberlo, de nosotros,
marcábamos las fechas,
señalábamos
el instante final de los orígenes.

La vida era un espejo repetido mil veces,
una sola verdad,
un solo tiempo sucesivo
donde mirarse cada vez más lejos.

¡Sólo puede fallar lo que no existe!
repetíamos.

Después supimos que el amor se acaba
quedando
para siempre
tallado en la corteza de los sueños.


(Poema de Luis Oroz extraído de su blog Luis Oroz. Poesía del instinto)

INMA PELEGRÍN


«15:00 H.»


Nos trajiste de Francia,

JOSÉ PABLO BARRAGÁN



HIPÓTESIS

Al parecer existen intercambios

a nivel neuronal que determinan
cualquier mínimo espasmo de los músculos
La libertad no existe en consecuencia:
tan sólo el simulacro de ser libres

Pero esta servidumbre de sinapsis

(un vulgar mal de muchos) no consuela
la tristeza del porno en internet
las cajas de condones caducados
la ausencia de tu ropa en mis cajones
las sábanas limpísimas pulquérrimas
sin el mínimo rastro de tu aroma


(José Pablo Barragán, La Nave, El Gaviero, 2012)

DÉBORAH VUKUŠIĆ


no sé si vivo en sueño o en vigilia
porque mi guerra está en cada línea que leo
en cada nota que escucho
en las ráfagas de murmullos de la ciudad que despierta

me hago la promesa cada día de no olvidar olvidarla
de seguir y poblar el silencio
sólo con mis pensamientos y fuerzas
pero no puedo


soy una mancha de pura cobardía




(DÉBORAH VUKUŠIĆ, Guerra de identidad, Baile del Sol, 2008)