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ÁNGEL PANIAGUA




JOVEN POETA DE MARCHA


Tras una semana comprobando que el alcohol, el ruido y el gentío distraen pero no tapan la tormenta interna, una noche en mi casa, en mi pueblo, en mi cama y en silencio. Asusta un poco este puto silencio.”
MANUEL PUJANTE

A Manuel Antonio Sánchez-Pujante Fernández



El alcohol, el ruido y el gentío,
la barahúnda loca de conciencias
vomitando en el suelo —adolescencias
absurdas, demoradas—, griterío

de zanguangos campando a su albedrío,
organizando grescas y pendencias
brutales —sin medir las consecuencias
de sus tercos desmanes—, plumerío

de armarios que te buscan, te magrean
—y de pronto se hacen los machitos
para disimular—, y ahí sentado

—mirando a nadie, absorto y apartado
de cuantos a tu alrededor vocean—
tú, intentando abstraerte entre sus gritos.



(Poema extraído del blog de Ángel Paniagua Ajustes y otras cuentas.)

VICENTE MUÑOZ ÁLVAREZ



INSURRECCIÓN


son estos 

en parte 

los días que dan 
sentido a todo 

soledad tedio 
angustia desolación 

frente al folio 
en blanco 

vacío 

sentirse acompañado 
en este viaje 

contra babilonia 

sin armas 

nuestra insurrección




(Poema extraído de su blog Mi vida en la penumbra)

JOSÉ ANTONIO MARTÍNEZ MUÑOZ




(BEATUS ILLE)

bien-
aventurado
que conservas el
habla
bien-
aventurado
que oyes que-
brarse el
vidrio
de las almas


donde ardió
la hoguera de la tribu
en la ceniza fría
en la oquedad
húmeda del mundo
se oficia la nada





(José Antonio Martínez Muñoz,  El viento de la Gehena,  Bartleby, 2005)

JAIRO ROJAS ROJAS




DONDE HAY RINCONES VACÍOS


acá entran todos                                  y sus sombras Grandes
el hombre donde yacen todos              los soles

entra   

donde nada es explícito, los lenguajes del silencio caben
nos construyen

acá
entra tu palabra plena, aunque afuera renieguen
y no seamos dignos

llega la pobreza con todos sus paraísos
y éstos pasan
deliran en comunión con nosotros
pero también heridos por palabras inventadas,
repetidas desde
lo oscuro

sólo una puerta única
sin afuera, no hay otra orilla en la casa que suena
con una ventana que da directo al mundo
que no esconde su intimidad
y hace lo posible por ser visto

acá hay mucha gente por quien puede llorarse
y todos los consejos que me diste mientras dormía en mi silla,
la casa,                                   
ésta,
donde mis padres cantar sólo saben
y nos protegen del sol con sus cuerpos cansados
llenos de toda una historia del silencio
su idioma otro

mis amigos
de la casa número dos, tan sonora,
que nada tiene y me llama por mi nombre

todo es visible en esta habitación, se escuchan los colores
(vivos)
y enseñan a ser “violentos” con el mundo
                                                           afuera
                                                                                                                                                      lejos
                        (raro)




(Jairo Rojas Rojas, La Rendija de la puerta, ganador de la IV Bienal de Literatura Ramón Palomares -2011-)

ÁLEX PORTERO ORTIGOSA




LA TORRE


Vigilia y sueño enredan sus brazos y piernas
dentro de mi estómago,
fornican a gusto, salvajes,
se azotan las espaldas usando mi sistema nervioso como látigo.

Las esferas rompen su unidad
y transforman su perfección en espirales
en descensos infinitos,
en purgatorios cuánticos que no puedo descifrar.

El día, mi día, permanece boca abajo,
haciendo que al mismo sol se le suba la sangre a la cabeza.
Hasta que entiendo, a fuerza de gravedad,
que amo la carne pero sólo abrazo vapor de estrellas.

Al caer la noche desando los pasos de la historia,
y me deslizo como el fantasma de un gato muerto por las sombras del pasado.
SOY cuando desligo la materia que me envuelve
y revisto mi espíritu de tenue amor de cuento...

No necesito que trepe, amor alguno,
por la fachada de mi torre,
me conformo con la hiedra silenciosa,
con la piedra que la sustenta,
con una ventana grande que dé al norte.
Una vida real, bien ubicada,
un corazón ligero, alegre, tallado en viento.


(Álex Portero Ortigosa, IrredentoEditorial Endymion, 2011)

JORGE J. MOLINA



HE VENDIDO TU LENGUA, LAS MANOS FRÍAS...


He vendido tu lengua, las manos frías,
por monedas de tránsito lluvioso.

He envejecido, repentino, partiendo
la concavidad de dura nieve.
Aciago de espesura, he desolado, rapaz, la inmensa serenidad
de las ciudades deshabitadas.

Ahora duermes
fuera del alcance
de la lluvia
que tañe
la monotonía del miedo.

Yo he vendido la luz;
ese relámpago, miserable, que nos miente
y apenas si alimenta tempestades.

Anoche vendí tu lengua
y envejecí hallando lluvia
en la que derramarme.



(Poema de Jorge J. Molina extraído de su blog Mester de Paganía)

JUAN DE DIOS GARCÍA



CREDO

Creo en el artificio
del tiempo y del espacio,
en manos que acarician,
en la razón desnuda, libre, inerme.
Sí. Creo en el desconocido fuego.



(Juan de Dios García, NómadaNº 13 de la Colección de poemarios María del Villar, 2008)

GABINO-ALEJANDRO CARRIEDO


OTRA TARDE DE DOMINGO

LLAMA a la puerta el ogro
de la soledad.
El ogro abominable
de la soledad.
El del silencio, el de ecos
imposibles,
el de llantos lejanos de niño,
el de niñas jugando en el próximo
jardín,
el ogro de la soledad.
El de sombras crecientes en la tarde
del cuarto de estar.
El del tic-tac inexorable
del reloj compañero.
Viene el ogro desmantelando
las últimas ilusiones,
las llamadas últimas
de la esperanza.
El ogro frío de la orfandad
dominguera y vacía.
El del avión
que cruza el cielo.
El del teléfono callado,
el del retrato inmóvil.
El ogro de la copa repetida
y el libro abandonado.
Llama a la puerta el ogro
de la terrible soledad.
Preámbulo del silencio
antesala de la muerte
presagio al fin final
donde nada acontece.
Ni te llama.
Ni te espera.



(Gabino-Alejandro Carriedo, El libro de las premoniciones, El toro de barro, 1999) 

PABLO GARCÍA CASADO



NÚMERO SEIS

me besa me desnuda hace de mí lo que quiere
estoy borracha todo me da vueltas tengo que ir
al baño dos veces para no vomitarle encima

se marcha temprano a toda prisa no hay despedida
nota justificativa o teléfono de contacto sólo dudas
todos los hombres son príncipes a las cinco de la mañana

todas las putas son tú cuando despiertas y no hay nadie



(Pablo García Casado, Las afueras, DVD, 1997)

ANTONIO PÉREZ MORTE

IN MEMORIAM



POR MENOS

Ahora que ha pasado media vida
por la mía,
la juventud se queda atrás,
en unos versos cansados de añorarte,
polvorientos,
olvidados de los dos,
de nuestro exceso por todo,
por nada,
por menos.



LA CICATRIZ TRANSPARENTE

Sólo queda el recuerdo,
es decir, la cicatriz transparente.
Vivir amnésico 
el resto de la muerte,
y paladear cada renuncia.

Sólo queda
esperar el milagro
de perder la razón
y volverse masoquista,
para gozar el dolor
que cada día nos brinda.


(Antonio Pérez Morte, Escombros, Origami, 2011)

FELIPE ZAPICO



ASPIRO A POCO...


Aspiro a poco, 
o tal vez a mucho, 
contrastar las estaciones, 
disfrutar de los ciclos lunares, 
si estoy en el mar deleitarme con el sinfín de las mareas. 
Otra luna llena de agosto, 
esta vez no nació roja de sangre atrasada, 
sobre las cinco de la mañana iluminaba el huerto, 
el seto, los arcos de los rosales, 
iluminaba tanto que hasta creí verte. 



(Felipe Zapico, El ladrón de peras, Origami, 2013) 

FRANCISCO PRIEGUE



TODOS TUS SENTIMIENTOS...

Todos tus sentimientos,
en mi cuello,
no rebotan a la vez.
Unos mueren rezagados.
Otros ni se molestan en buscar
el camino de vuelta.
Todo ha de ser así,
desgraciadamente.

Ya no sé qué es peor,
si tus labios o el infierno.

(Bésame, estoy muriendo).


(Francisco Priegue, Desde momentos encapsulados, Groenlandia, 2013)

PEPE RAMOS



LA ANSIEDAD DEL ESCAPISTA

Muere la tarde como cada tarde
y anclado al fondo gris de la cordura
aguarda tenso a que la noche guarde
el telón de su bolsa de basura.
Vuelve la oscuridad como un fluido
inundando la casa de ceguera,
vuelve el clamor de un público escondido,
el ruido del motor de la nevera.
Y repica un redoble que derrumba
su pulso, el tacto a tientas que le arranque
los herrajes que le atan a su tumba
en vida que es el fondo de este estanque.
Pero ya no le resultan extrañas
la angustia, la ansiedad del escapista,
la blanca oscuridad de las migrañas,
pasar la noche al filo de una arista.
Se examina, se lo piensa, se mosquea,
se margina, suda hielo, se bloquea,
se arrepiente, se subleva, se domina,
se despista, nada cambia, desfallece
ante el triste panorama que le ofrece
la moviola de sus luchas intestinas.
Se medica, se adormece,
le hace efecto
y amanece.



(Pepe Ramos, La ansiedad del escapista, Huacanamo, 2012) 

CRISTIAN ALCARAZ



LA ORIENTACIÓN DE LAS HORMIGAS 

Ciego y sin sombra te despiertas. Di
qué ves. Laméntate de la locura a solas
en una cama,
del frío que cae, feroz,
del frío que cae sobre los niños
sin bufanda
en un otoño de algún año.

Plantéate la vida como desagüe.
Ya no verás
la luz
ni el humo.
Ya no verás los huesos podridos de los animales.

Serás pájaro en el suelo
y un paisaje.
Serás la orientación de las hormigas.

Has despertado ciego
y tropezado con mi cuerpo aterido, semiciego por ti, bastardo,
en la otra orilla.
Has caído como el cuerpo de un niño ametrallado
sin fuerza para subir a la superficie
y respirar.


(Cristian Alcaraz,  La orientación de las hormigas, Renacimiento, 2013)

JAVIER GIL MARTÍN


ANIMALES PALABRAS

I

La palabra escrita

Perdóname la tristeza
de amarte en las palabras,
animales de la ausencia.

II

La palabra olvidada

Sepultada en el tiempo
una oscura palabra,
animal en letargo dispuesto a despertar.

III

La palabra susurrada

La palabra, animal silente
que roza tu lengua como yo,
con ahogada dulzura.



(Javier Gil Martín, Lento naufragio, Libros del escorpión azul, 2009)

NOÉ LIMA


NUBE

Me gustaría ser una nube
esa esquirla del ojo
que abre la luz del silencio en las mañanas
el llanto del rocío que puede acabar con los temporales

me gustaría créeme
para darte abrigo cuando la bala te hiera
te corte de golpe el labio en la hoja en blanco
te haga recordar ese araño que guardas
en la caja de música tóxica cuando fumas marihuana

me gustaría serlo para entrar en tu puerta caníbal
de orgasmos tejidos en la sombra

me gustaría ni lo dudes
siendo parecido al humo que chorrea el latido de esa calle que visitas
la pared dialogando en tu cintura
el maullido del muro ciñendo mi mano a la tuya

me gustaría ser nube
para convertirme en tormenta en medio de tus piernas.


(Poema de Noé Lima extraído de su blog http://noelimapoetaurbano.blogspot.com.es/)

MANUEL PUJANTE



AZUL OSCURO CASI MIEDO

Fuera no llueve ni es la ciudad
una estampa bohemia, lo prefiero,
la lluvia me molesta como todas las cosas
que te calan y enfrían.

Ella a veces llueve
pero su lluvia es distinta y dolorosa,
como de coronas
de espinas en sus ojos,
como de frío en los nudillos,
como de frío en el frío.

Hoy su lluvia es un nosotros
escrito en la nieve al que la nieve
cubre lentamente y atenúa.


(Manuel Pujante, poema extraído de su blog Funámbulo ciego)

ANTONIO DAGANZO



EL NIÑO ERA LA CASA...

El niño era la casa,
la cama incluso a veces,
cuando veces de sol llenaban los cristales.
Si el espacio nocturno,
el reverbero imaginado de la luna,
ya se había extinguido en su conciencia,
el niño probaba a levantarse
y acudía a la ventana de la alcoba
para medir lo extraño,
el tráfago ajeno bajo la luz de los vivos.
El niño aún no sabía
del movimiento y su falacia,
de la vida más viva en cuanto quieta;
del verdadero deslumbramiento de lo humano:
su sino de rescoldo.



(Antonio Daganzo, Mientras viva el doliente, Ediciones Vitruvio, 2010)