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ALFONSO SALAZAR



BOLERO DEL AMOR MATEMÁTICO

Si te escribo cartas de amor y boleros
es amor la consecuencia matemática
de toda la espera, toda la distancia,
una ecuación amor, la desnuda fórmula
que lejos de métodos, reglas y formas
desemboca en positiva desazón.

Posiblemente amor por ser el amor
la trágica ecuación de segundo grado,
entonces tú en incógnita te conviertes,
derivada, integral, número entero.
Dime cómo podré, cómo elevaré
amor, todo tu amor de raíz al cuadrado.

Quizá se tratase de no conjugar,
amor mío, esa fiel regla de tres,
se tratase de escapar por la tangente,
dividir tus partes, dividir mis partes,
y restar por no poder multiplicarte,
por no hacer un hoy por ti, mañana por mí.

Y seré bolero, pura matemática,
un número quebrado en todas tus cartas,
quebrado en la espera, quebrado en distancia,
para poder olvidar amor tus áreas.
Dime cómo podré, cómo olvidaré
las sábanas paralelas de tu cama.

Querida incógnita, la equis de mi amor,
polinomio de mi vida y de las tardes
que escribo, cuando añoro tus cosenos
y teorizo el signo igual de cada beso,
invento el factor común de tu recuerdo
con el signo aproximado de un abrazo.

Si te escribo cartas de amor y boleros
es amor solamente para decirte
cómo esta pobre ecuación se hace tan nuestra,
que por aritmética, no admite error:
que mis días si llegan se hacen más largos,
se elevan al cuadrado cuando no estás.


(Roberto Salazar, Bolero del amor matemático, La Tertulia, 1992)

FRANCISCO JAVIER SILVA



EL FINAL

El final jamás será leído,
el final nadie lo conoce,
el final donde se pierde la lucidez
y germinan los cráneos,
el final donde la muerte
esparce su esperma en tu esqueleto
a cambio de un poco de vida.
Cuando llega el final
sólo soportas el peso del mármol,
y te vence la luz
con un rumor a poleas de sombras,
cuando llega el final sólo escuchas,
muy lejos, la geografía incorpórea
que deja el beso de la despedida.



( Francisco Javier Silva, Las aristas del viento, 2004)

JORDI DOCE


VISITA DEL GRAJO

El grajo que reposa en esta página
–el mismo que ha graznado en tantas otras,
profetizando noches, carencias, desengaños–
no tiene constancia de su rango:
el frío del norte enciende su instinto
al azar por los caminos del aire,
pendiente de los hitos del insecto y la semilla.
Es grajo sin saberlo. No conoce
las ropas que le cuelga mi superstición,
los temores y equívocos que su vuelo despierta
bajo la terca lividez del cielo.
Vive ajeno de sí,
absuelto por un clima sin clemencia:
yo lo contemplo desde la ventana
de mi vieja inquietud.

El pulso punitivo de mi ensueño
construye un nido en esta página.
No sé si el grajo viene o es su sombra
la que ahora mira sin mirar, plegadas las alas,
con ojos que me juzgan transparente,
este grajo que trazo con mis dedos
y en el frío de marzo grazna su indiferencia.
El negro de sus alas rima con la pizarra
cuando de pronto tuerce el cuello
buscando no sé qué, tal vez una salida.
Ignora que fabulo su reposo
a fin de que él encarne mis temores.


(
Jordi Doce, Otras lunas, DVD Ediciones, 2002)

SANDRA SANTANA



RUPTURAS DISIMULADAS TRAS UNA CARITA SONRIENTE

Siempre detecto un gesto
de incredulidad
cuando te hablo acerca de los frágiles mecanismos
ocultos tras una apariencia infantil.

Como no crees en ellos, lo dejaste
caer y me miraste victorioso
al ver su superficie intacta a pesar del impacto.

Imagina lo que sentí al recogerlo
y escuchar esa pieza suelta en su interior.




(Sandra Santana, Es el verbo tan frágil, Pre-textos, 2008)

NIEVES CHILLÓN



TOMÓ LAS SUAVES PLUMAS...


Tomó las suaves plumas
y se elevó tan alto como el aire,
mas no cayó, al contrario,
el sol lo dibujó en el horizonte
y nunca más supieron los océanos
de su desnudo pie rasgando el agua.

Fui yo quien inventó su muerte,
porque la espera es sed,
un cántaro quebrado;
un rumor de miradas
urgentes de la última canción
-en mitad del silencio Nora Williams
estira eternamente el cable del micrófono-.

No queda más opción,
a veces, que marcharse
o escribir un final
para la sinfonía inacabada,
para el blues triste y solitario,
la subjetiva crónica
de nuestra rendición.


(Nieves Chillón, Morning Blues, Cuadernos del Vigía, 2006)

GONTZAL DÍEZ

IN MEMORIAM



OBSERVO A UN NIÑO QUE ESCUPE A LAS HORMIGAS...


Observo a un niño que escupe a las hormigas.
Con delicada puntería
inmoviliza un ejército de insectos.
Miro al cielo,
cruza un avión lejos, muy lejos,
y deja un rastro de saliva fría.
Una azafata suspira mientras se arregla la falda.
Es extraño, me digo,
que haya escuchado ese suspiro tan remoto.
Las hormigas me miran
mientras agitan sus patas mojadas.
Es hermoso, reconozco,
que las hormigas no puedan suspirar.
Quizá el mundo esté hoy,
en este instante,
realmente bien amueblado.




(Poema extraído de la revista literaria El coloquio de los perros, nº 27)

ANTONIO JARANAY FLORES


Año 10 d. C. 
Para ser un mito
hay que ser intermitente.
Ser libre y a la vez esclavo
de unos ojos, de unas lunas ,
de unas cadenas y de varias guerras.

Para ser un mito
hay que fingir tristeza
y llorar a bocanadas secas,
pactar con la teoría del servilismo
y masticar ortigas pixeladas  .

Si quieres ser un mito
intenta no soplar muchas velas,
apuesta por el sufrimiento
e imita a un tal Jesús (el de Galilea):
ama, lucha, peca, sufre
y lávate las manos a diario.
¿Alguien da más, Barrabás?
Por cierto: quise ser un mito
pero los años han dictado sentencia.
Ahora, ya he cumplido diez.

(Antonio Jaranay Flores, poema extraído de su blog Desde la butaca del privilegio)

LUIS BORJA




FLEX AND THE CITY

Inhale
Absorba el mundo con su nariz
Y vea cómo las calles se dilatan
Sea el traga-fuego a media noche
Inhale
Sienta el hormiguero correr entre su lengua
Altere los colores de la ciudad
Ría como loco pero inhale
Piérdale cuidado a la nostalgia
Sumérjase en la agonía del viaje
Simule un automóvil un avión pero déjese llevar
Escuche el motor el aleteo de las cigarras en su habitación
Ame la traición de los sonidos
Sígalos le llevaran por el buen camino
Deje el agua a un lado
Sienta el ahogo 
El sabor viscoso
No se distraiga si alguien le llama
Camine
A estas alturas
Tendrá la voz pegajosa
En ella  habrá atrapado el mar
Tendrá la piel llena de escamas
Será como yo
el niño ciego
el huele-pega
el tragafuego
el mudo con el corazón galopando entre los dedos.


(Luis Borja, poema extraído de su blog Luis Borja)

RAMIRO GAIRÍN MUÑOZ


(PORVENIR)

Quiero que pase tiempo
que me descubras tierra
cuando me estés hablando

dormirme en los anuncios

seremos más auténticos
seremos invisibles

domador de septiembres
dueña de las abejas.


(Ramiro Gairín Muñoz, Por merecer el día, Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2013)

EUGEN DORCESCU


EN LA LENGUA ETERNA...

in limba eternă, de
toţi inţeleasă şi
de nimeni ştiută,
a morţii?


en la lengua eterna, por
todos comprendida y
por nadie aprehendida,
de la muerte?
  

(Eugen Dorcescu, Las elegías de Bad Hofgastein, Timişoara: Mirton, 2013)

HÉCTOR ACEBO



CAMAS DE HIERBA

Mi abuelo lleva
el pueblo escrito en la cara.

Y mi amada lleva el pueblo
escrito en sus muslos
(que, no me canso de repetirlo,
son como dos camas de finísimas hierbas).

Los une, por tanto, un irremediable 
sentimiento:
no el que yo (nostálgico)
en ellos profeso,
sí ese algo
que impide a mi amada
concentrarse:
y  follarme

en la casa de mi abuelo.



(Héctor Acebo, Camas de hierba, Ediciones Vitrubio, 2011)

ROBERTO DÍAZ MUÑOZ



LA VENTANA


Cuando estamos así basta un silencio
nocturno al borde de los labios,

basta un silencio así como el que digo
para que no se escape la tristeza.

Cuando estamos así basta cerrar los ojos,
basta una sombra así,
espesa y fría,
para no ver las caras que tenemos.




(Roberto Díaz Munoz, poema extraído del blog Cátedra de poesía hispanoamericana)

ANDRÉS DE LA ORDEN


CADENCIAS

De un día no me queda más que el nacimiento de otro,
pasan las estaciones de este vía crucis sin apego ni aliento,
sin dolor, sin limpios hematomas, sin la señal de la vida,
soy un eficiente profesional y de nada me oculto, todo
lo resuelvo.

Muchas mañanas siento esa necesidad de llegar a alguna parte,
de que el volante de mi coche dé el giro equivocado,
muchas noches quisiera que las litis no fueran miles, poder vagar entre botellas vacías,
decidir sobre la masacre de los despertadores y la quema de las agendas,
pero a la siete a.m. la realidad sale al encuentro, y un autómata
se levanta.

No tengo tiempo que perder pero esta poca arena que me dieron se derrama,
hay un insondable foso séptico para los meses del "todo sigue igual",
no follamos unos con otros, no nos decimos la verdad, no nos salimos del guión,
amar a la progenie, ganar los salarios ácimos de nuestros calabozos, ser decentes
vencedores, obreros especializados de la gran farsa,
tantos dones y las manos tan llenas de mierda.

Algún día tendremos que escupirnos al espejo,
algún día la muerte nos hallará entretenidos y la película se habrá acabado,
no me engañes, yo nunca fui el guionista de esta sátira de medallas y despachos,
vamos como zánganos blandiendo nuestro alfanje,
culpables de esa maldita escolástica de curas sucios, reos de esa rebanada de horror
suicida, insistente,
que hemos venido a llamar conciencia.



(Andrés de la Orden - Andrés Carrillo Heras-, poema extraído de su blog La falacia del creer)

JOSÉ CAÑUELO



SIN TÍTULO


La noche tiene los parpados abiertos
y tú te alejas por los senderos del invierno.
Los astros ebrios miran 
y sin mirar muy adentro
llenan de horas primaverales mi búsqueda.


Huyes en círculos, en laberintos que se bifurcan.
Huyes en mí.
Huyes en mi recuerdo.
Huyes hasta un jardín gótico
que levanta las líneas de sus bóvedas sin motivo,
acaso tu fortaleza las eleva, las inunda 
de oceánica espera.


(José Cañuelo, La ciudad de los ángeles, Ediciones depapel, 2012)

JACOB IGLESIAS


SOY MI PROPIO PARÁSITO
Siento tener que anunciarles
que no ha podido venir el hijo
obediente, el novio que siempre te acompaña
a casa, el chico modélico
que las madres quieren para sus hijas
y que las hijas quieren para cuidarle como madres,
el tipo retraído
sin enemigos
ni tampoco muchos amigos,
el preferido de los profesores,
el que hace la cama nada más levantarse,
el que cede el paso a los demás,
el que sabe casi todas las respuestas de los concursos
pero no sabe poner una lavadora.
En su lugar he venido yo,
que no soy exactamente
otro. Soy el que le dicta
versos que jamás quiso haber escrito.

(Jacob Iglesias, Horas de loboEditorial Origami, 2012)

ANTONIO GARCÍA SOLER



DE NADA


Ya he muerto:

verdad increída
aún.


Y no he muerto.

Verdad del di,
mientras tanto.



(Antonio García Soler, Los demás días, Instituto de Estudios Almerienses, 2013)