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ALBERT CARACO

BREVIARIO DEL CAOS (II)
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El Infierno, que llevamos en nosotros, corresponde al Infierno de nuestras ciudades, nuestras ciudades están a la medida de nuestros contenidos mentales, la voluntad de muerte preside el furor de vivir y no alcanzamos a distinguir cuál nos inspira, nos precipitamos sobre los trabajos recomenzados y nos jactamos de elevarnos a las cimas, la desmesura nos posee y sin concebirnos a nosotros mismos, seguimos edificando. Pronto el mundo no será más que un astillero donde, igual que las termitas, miles de ciegos, afanados por perder aliento, se afanarán, en el rumor y en el hedor, como autómatas, antes que despertarse, un día, presas de la demencia y de degollarse unos a otros sin cansancio. En el universo, donde nos hundimos, la demencia es la forma que tomará la espontaneidad del hombre alienado, del hombre poseído, del hombre excedido por los medios y convertido en esclavo de sus obras. La locura se incuba desde ahora bajo nuestros edificios de cincuenta pisos, y a pesar de nuestros intentos por desenraizarla, no lograremos reducirla, ella es ese dios nuevo que no tranquilizaremos ni rindiéndole una especie de culto: es nuestra muerte lo que incesantemente reclama.
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(Albert Caraco: Breviario del Caos. Madrid: Sexto Piso, 2006)

ALBERT CARACO

(1919-1971)
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BREVIARIO DEL CAOS
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En este blog no podía faltar este filósofo maldito, autor de culto, uno de los pensadores más importantes e incomprendidos del Siglo XX. Comparado con autores como Cioran, Céline o el Pessoa del Libro del desasosiego, Caraco despliega en este libro, sin ambages ni atenuantes, su asco y su desconfianza hacia una humanidad para la que vaticina su apocalipsis irreversible. Más pesimista que Cioran, en él no hay cabida para el distanciamiento irónico, el suicidio es la única salida, no la idea del suicidio, sino el suicidio real. Anunció el suyo, y efectivamente lo llevó a cabo el día después de la muerte de su padre.
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(Albert Caraco: Breviario del Caos. Madrid: Sexto Piso, 2006)