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CARLOS ALABEDRA



LUNA TRAS LUNA

Haces todo
lo máximo
que puedes
por navegar
con dirección
hacia el olvido
y dejar atrás
para siempre
el fantasma
del pasado.

Pero es inútil.



Tu tendencia
es naufragar
una y otra vez
en los mismos
recuerdos.

Así luna tras luna.

Asomado
sin vértigo
al precipicio.



(Poema de Carlos Alabedra extraído de su muro de Facebook)

CARLOS ALABEDRA



LA HUIDA

Corro
por un bosque de niebla,
huyo espantado de mi propia soledad,
me alejo del suplicio del día y de la noche.

Corro como un preso que se da a la fuga
y sabe que no ha de mirar atrás.

Huyo de mi conducta autolítica.

Y corro con atlética zancada.

Mis ojos aúllan puñados de tristeza.

Corro agónicamente bajo un cielo plomizo
sin contener la marcha. Nada me frena.
Con los labios agrietados avanzo en la bruma.

No quiero hundirme en la ciénaga, cargar
a cuestas con la cruz del sufrimiento, arrastrar
mi maleta de piedras. Sólo quiero correr
tan lejos donde los pies me lleven.
Ausentarme del vacío de las horas muertas.

No me detengáis: tengo la rabia.



(Carlos Alabedra, 2014)

CARLOS ALABEDRA



ELEGÍA

Te recuerdo ahora,
en las pantanosas horas
de insomnio. Vencido
una vez más por la vida
que no hace concesiones
ni da treguas. Fumando
hasta lisiarme. Te recuerdo
en esta soledad helada.
En esta madrugada húmeda.
Nada me salva ya. Nadie
puede borrarme esta mirada
de náufrago. Quitarme
del paladar este sabor cutre.
Devolverme las ganas
de ser alguien. Ya no tengo
fuerzas para encajar más golpes.
Como decirte así, sencillamente,
que hasta el mar se ha quedado
sin gaviotas desde que te fuiste.
Que el café cada día es tan amargo
como el despertar. Que esta casa
huele a asilo sin ti. He amanecido
abrazado a tu ausencia en cada
maldito crepúsculo. Cada noche
se me pudren los labios. Todavía
me tiemblas aquí adentro.
Mi corazón alimentó alimañas
cuando me abandonaste.
Pero prefiero el daño que tú
me causas al bien que me hacen
los demás. En esta cenagosa hora
te recuerdo. A destajo siempre.


(Carlos Alabedra, 2013)

CARLOS ALABEDRA



TIC TAC

No hay antídoto.
Ni bálsamo.
Ni cura.

El tiempo pasa.

Yo aquí,
viviendo
en carne propia
la catástrofe.
  

MIEDO

Miedo a los atolladeros.
Miedo al sonido de un teléfono en mitad de la noche.
Miedo a creerme Baudelaire.
Miedo a que el pasado regrese para torturarme.
Miedo a vivir en las nubes permanentemente.
Miedo a que me sangre la úlcera en medio de un atasco.
Miedo al tamaño de mi herida.
Miedo a los espejos y los espejismos.
Miedo a que me salga el tiro por la culata.
Miedo a la primavera y sus nefastas consecuencias.
Miedo a socavar mis cimientos.
Miedo a tener el día tonto.
Miedo a los manuales de autoayuda.
Miedo a los quirófanos.
Miedo a las declaraciones de un político.
Miedo a las agujas del reloj.
Miedo a la muerte.
Miedo a poner las cartas boca arriba.
Miedo a las felicitaciones navideñas.
Miedo a los traspiés.
Miedo a las pesadillas.
Miedo a la oscuridad.
Miedo a que te vayas.
Miedo a que decidas irte
dejándome con todos y cada uno de mis miedos.


(Poemas extraídos de su muro de facebook)