MANJAR LENTO
y no lo sienten
—perdidas ya de vista o bien batidas
o incluso blanquecinas al sol del tacto—;
propio de cualquier logro puntual
engullido
sin pasar por el paladar ("¡a otra cosa!")
de la gratitud no rentable.
CAMINANDO POR EL LADO "SALVAJE" DE LA LITERATURA
.

SÓLO se logra paz en pensamiento. Y, sin sobrar, nos basta.
Serenidad del desterrado eterno.
Nudo final, cada caricia. Despedida sincera, cada signo.
Sólo su ejemplo es hechicero en patria de siluetas uniformes.
Aquí no hay coba: la cuchilla sabe.
. -----
OJO DÓCIL, lo mismo que la niebla del arcano final.Humo de la mirada, crimen cóncavo cuando el agua amanece.
. -----
HAY UN SUDARIO DE PAPEL... No sigas. Puedes palmar en un decir amén.
. -----
ENTRAD, ENTRAD DESNUDOS en la última noche de la nieve enemiga.Dichoso será aquel que se prolonguey en medio de las llamas no se encienda. Entrad, entrad cayendo como las dinastías.
. (JOSÉ-MIGUEL ULLÁN, Manchas nombradas, Madrid, Editora Nacional, 1984)