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RAMIRO GAIRÍN



baja el otoño
en la ciudad empieza
a oler a cena

el lunes usa
en el parking vacío
ruidos de bosque

la primavera
con un abrigo rojo
cruza noviembre



(Ramiro Gairín, Aguanieve, Isla de Siltolá, 2015)

RAMIRO GAIRÍN MUÑOZ


ANDAR

Con credencial a cuestas el poeta,
sin saber bien a qué le compromete
y a qué le da derecho,
propone tercamente
andar y dedicarse
a hacerlo cada vez algo mejor.

Llevarlo todo encima es la defensa,
al menos intentarlo es el trabajo.
Pero escribir lo propio, la belleza,
la posibilidad de hallarla siempre;
merecer recorrer todas las calles.

El tiempo porque sopla
detrás de unas caderas o unas páginas,
porque amanece el mundo y nunca tarda,
todo aquello que pueda suceder
y lo que ha sucedido en las aceras
y detrás de las puertas
de esta ciudad y sus miles de réplicas.

Ahora y cuando pasen
los que han estropeado todo y quienes
se arrogarán haberlo sostenido.



(Raimiro Gairín Muñoz, Andar, Editorial Sabara, 2014)

RAMIRO GAIRÍN MUÑOZ


(PORVENIR)

Quiero que pase tiempo
que me descubras tierra
cuando me estés hablando

dormirme en los anuncios

seremos más auténticos
seremos invisibles

domador de septiembres
dueña de las abejas.


(Ramiro Gairín Muñoz, Por merecer el día, Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2013)

RAMIRO GAIRÍN



De EL  MAR EN EL BUZÓN
     

     Cuando hablan los amantes el lenguaje se limpia, no es ningún secreto. Las palabras renacen, cargando con sus dunas; debajo está su forma. Cuando nombran al mundo dos amantes pronuncian los objetos, todos y cada uno. Antes de recogerlas los serenos, las palabras son cosas y las cosas palabras. Son nubes de palabras los silencios.

     Si los amantes hablan del hogar, todas las casas se vuelven hogueras. Cuando evocan sabores no se tira comida, hay pueblos a las puertas de los supermercados. Cuando dicen desdén las calles se anestesian. Cuando dicen su patria las patrias se atomizan, son las patrias las camas donde irradian el calor de su espalda.

      Si los amantes hablan del amor, el suyo viaja sobre las ciudades. Y es al alba cuando su mano tibia, miel de pájaros secos, desciende sobre hombres y mujeres y acaricia su nuca mientras duermen o penan, y les arranca un orgasmo mínimo, apenas apreciable, que cambia para el día que empieza el signo de sus actos.



(Raimiro Gairín, El mar en el buzón, Ediciones Vitruvio, 2012) 

RAMIRO GAIRÍN MUÑOZ

QUE CAIGA EL FAVORITO


Hacemos el amor a media tarde
y luego nos duchamos
y nos ponemos ropa diferente
y nos arreglamos nos maquillamos
como para borrar
un rastro impropio antes de salir

y no nos damos cuenta
de que la ciudad nos pide olor a sexo
nos quiere despeinados
igual que un folio en blanco.


(Ramiro Gairín Muñoz, Que caiga el favorito, Prensas Universitarias de Zaragoza, 2011)

RAMIRO GAIRÍN MUÑOZ


QUE CAIGA EL FAVORITO

Que caiga el favorito
y pierda los partidos importantes
quien más dinero gasta

y el mundo no se mueva ni un milímetro

apago las noticias y te miro
y eres como encontrar supervivientes
varios días después del terremoto



 
(Ramiro Gairín Muñoz, Que caiga el favorito, Prensas Universitarias de Zaragoza; Col. La Gruta de las Palabras, nº 74, mayo 2011)