AVANCE SIN
PAUSA
Somnoliento
y perdido,
deambulas
por los rincones
de
tu existencia,
en
busca de una sonrisa
derrochada
en algún lugar
de
entre las sombras
del
pasado.
Caminas,
a
través de las ruinas
que
pueblan los sentidos,
esperando
saborear
el
aliento de un minuto
compartido.
Las
distancias
sólo
coexisten en las fronteras
de
las arrugas de la piel
y
las ausencias se asientan
en
los meandros de un cuerpo,
lacerando
de vacíos
el
ocaso de tus sueños.
Si
decides mantenerte
adormecido
o despejado,
en
el fondo, no importa.
Las
saetas de un tiempo
perdido
prosiguen
su
avance sin pausa,
mientras,
en el olvido,
se
acomoda la orla
de
tu sonrisa,
perfilada
en los labios
del
ayer.


