GRAZNIDO
He visto a las mejores mentes de mi generación
corrompidas por un sueldo ingrato
y sus vidas entregadas
a una causa, a una patria.
Portando armas.
Los he visto hacer de perchas
de uniformes
que quedarían pequeños
a cualquiera.
Patrullar por la
Ley y el Orden.
Echar de comer a los cerdos
para luego servir de carne para cerdos.
Y los que yo creía más inteligentes
hablan mucho y no dicen nada.
Lucen símbolos
acreditaciones
y escudos
y banderas
que no les representan.
Al menos son parte de algo, me digo,
al menos… ¿De qué formas parte tú?
Ellos, que fueron mis amigos, seres puros,
sin un ápice ahora de pasión en nada.
Créeme,
sé lo saladas que saben
las lágrimas de Ginsberg.
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